Brooks Glycerin 21. Menos peso y más amortiguación

A riesgo de empezar este análisis por el final, te diré que esta Brooks Glycerin 21 es la más ligera y amortiguada de la saga hasta la fecha. Parece que Brooks se ha dejado abrazar por ese esquivo canto de sirena que supone la búsqueda del difuso concepto ‘comodidad’.

Si hace unos años, con la Glycerin 15, notaba que con mi peso, no era capaz de ‘activar’ la amortiguación, y concluía que me sobraba zapatilla por todos sitios, con la edición número 20 y en particular con esta 21, el cambio a mejor es perceptible desde el primer instante. A mejor, claro está.

Afortunadamente, desde hace algún tiempo, los flacos podemos utilizar sin ningún tipo de problema una Glycerin, considerando esas últimas versiones. Atrás queda el coto y beneficio dedicado únicamente a corredores/as y usuarios de mayor peso.

Hace unos meses la Ghost Max nos sorprendió por sus generosos perfiles. Ahora esta Glycerin 21, presenta 2mm. más de amortiguación y lo hace acompañada de unas formas no necesariamente complejas, pero que me recuerdan a la Brooks Aurora, un modelo que en Europa apenas tuvo presencia. Un invento de aquellos en los que plasmar diseño y aluvión de tecnologías.

Brooks Glycerin 21

¿Por qué es la Glycerin más cómoda?

Es cierto que a nivel de mediasuela, esta Glycerin no viene acompañada de un nuevo compuesto, o evolución de algún -otro- compuesto. Seguimos teniendo el DNA Loft V3. Sin embargo, me ha parecido más blando. Además, esos 2mm. extra que ofrece el perfil, hace que la zapatilla cambie completamente. 

En la versión anterior, encontré una brecha importante entre su competencia más directa, como la Saucony Triumph 21 y la Asics Gel Nimbus 26. Esos 2 modelos estaban un punto por encima en cuanto recorrido y cantidad de amortiguación. Los perfiles anunciaban de antemano ese resultado, siendo la Brooks Glycerin (20 en aquel caso) la que ofrecía unas medidas más contenidas (aquí te lo explico, por si quieres abundar en el tema).

Ahora, pese a que sigue estando por debajo en lo que se refiere a perfiles, el comportamiento ha dado un vuelco importantísimo, ya que deja de existir esa abismal diferencia, pues ahora esta Glycerin 21 me satisface totalmente, si nos ceñimos a lo se espera en este tipo de zapatillas. Ya no existe un vacío respecto a sus rivales. Es más, casi consigue engatusarme, si hablamos de vislumbrar un ratio lo más ecuánime posible entre peso/amortiguación. Y en ese sentido, sí que la Brooks Glycerin 21, destaca por encima de Triumph 21 y Nimbus 26. 

Insisto, teniendo en cuenta que en este tipo de zapatillas de entrenamiento, el confort es determinante, casi por encima de cualquier otra consideración, como pueda ser el peso, o las prestaciones medidas a pie de pista y cronómetro. 

Hay un detalle que me parece curioso y que evidencia en qué grado ha mejorado la amortiguación; y es que la Glycerin 20 montaba una magnífica plantilla extraíble Ortholite de 5’5mm. de espesor, y nada menos que 34 gramos. Pues bien, la plantilla de la actual Glycerin 21 sigue siendo Ortholite, pero se queda en 22 gramos. Es decir, que ese elemento ha perdido un 50% de peso, o lo que es lo mismo, de confort adicional que ha de compartir con la mediasuela trabajando de forma conjunta.

Creo que este detalle, deja claro, que en la mediasuela se ha hecho un buen trabajo, y no solo propiciado por el aumento del perfil en 2mm., sino por el ajuste en las proporciones químicas, que se encargan de ofrecer el tacto del que vamos a disfrutar.

Brooks Glycerin 21
DNA Loft V3 con Nitrógeno Infusionado; el ‘secreto’ de la Brooks Glycerin 21

Rediseño en la suela, ‘culpable’ de la reducción de peso

Como te decía en la introducción, la zapatilla ha perdido peso, concretamente 23 gramos en el pie izquierdo, y 21 en el derecho, tomando como referencia mi unidad de la Glycerin 20, en el mismo número 44 o 10 USA. Es decir, tenemos una reducción importante en esta cuestión.

Como te he comentado unas líneas más arriba, en la plantilla extraíble se han ‘rascado’ algunos gramos, pero teniendo en cuenta que el bloque amortiguante de DNA Loft V3 es más voluminoso en general, tanto en altura, como en amplitud, hemos de entender que hay más componentes que han contribuido a conseguir esa menor cifra sobre la báscula, y la suela, tiene un papel importante.

La nueva suela RoadTack está fabricada con una mezcla de goma y sílice reciclado, y me parece más adherente que la versión anterior. Especialmente el hormigón (aceras húmedas), y no tanto en asfalto mojado.

Brooks Glycerin 21
La suela de la Brooks Glycerin 21 está segmentado en 5 piezas independientes

Suela segmentada y con más piezas

La suela de la Glycerin 20 constaba de 2 piezas; una zona delantera que se prolongaba hacia el arco y talón en su parte interna, y una segunda pieza mucho más pequeña en forma de “J” que cubría la zona externa del talón. Pues bien, en la Glycerin 21 son 5 las piezas de caucho que componen la suela, dejando a la vista más espuma amortiguante.

En la zona delantera, la pieza más grande se ubica bajo el primer metatarsiano (dedo gordo). Más base donde se necesita contacto para impulsarnos, y lo hace con un estriado circular, en forma de aros concéntricos que se van haciendo más grandes cuando más se acercan al perímetro de esta pieza. 

En la zona externa (dedo pequeño). 2 piezas se encargan de completar la superficie delantera de la zapatilla con un estriado paralelo a la línea de perfil (dale un vistazo a la foto superior).

Entre estas 2 piezas delanteras, hay un generoso espacio longitudinal, que en la versión anterior no existía, del mismo modo que en el arco plantar, ahora la mediasuela queda más despejada.

En la zona de talón, la pieza en forma de “J” (más grande que en Glycerin 20, por cierto) sigue situándose en el exterior, con un taco prominente granulado y ranurado. La quinta pieza, al fin, la vemos en lo que sería la parte interna, esta vez muy regular (sin tacos) para ofrecer apoyo, aunque con un pequeño ahuecado en el centro.

Por tanto, 5 piezas muy diferenciadas, con diferentes diseños acordes a la zona en la que han de trabajar, y que de momento, a pesar de la altura de caucho (2’5mm.), y todo el galimatías que representa, no hay ninguna zona despegada, aunque sí un desgaste algo más acusado de lo que esperaba en lo que es mi zona de aterrizaje (metatarsos). 

Pese a todo, creo que con la altura que ofrece, y dependiendo cómo no, de la superficie y el peso del corredor, se le van a sacar unos buenos centenares de kilómetros.

No quiero dejar pasar por alto la flexibilidad, que mejora notablemente en esta nueva versión.

Brooks Glycerin 21

Una cubierta más despejada

Si en la Glycerin 20 veíamos una serie de elementos ‘print 3D’, en todo el flanco lateral, y desde los 2 últimos ojales hasta el maleolo, la nueva Glycerin 21 ofrece una estampa más discreta, donde el tejido adquiere todo el protagonismo. 

Sin duda, presenta una mayor complejidad técnica en su construcción, con diferentes zonas y tramas claramente diferenciadas por el diseño y grosor en la tejeduría. Y es que a pesar del diseño aparentemente discreto, el trabajo realizado en esta cubierta o upper, es admirable. Me recuerda (salvando las distancias) al de la primera Brooks Levitate. Maravilloso.

Así pues, la única concesión a las superposiciones encoladas, se le otorga al emblema lateral de Brooks, con mucha más estructura que en la versión anterior, así como al exterior del contrafuerte, que sin embargo, prescinde el número de edición (en la anterior Glycerin veíamos un “20” engomado), y a las pletinas de la cordonera, que van agrupadas de 2 en 2 (2 x 3, más el ojal adicional incluido en la última pletina). 

Con esto, no hay ningún elemento de más adherido en la cubierta. Es más, ni siquiera se ha optado por tapar la costura trasera (bajo el Aquiles) que hace de necesaria unión del tejido, y que en la Glycerin 20 se tapó con una cinta que lucía el logo y la tipografía de Brooks.

Si nos vamos al plano práctico, encuentro confort total. Ningún punto caliente, pero eso sí, menos entrada de flujo de aire que en la Glycerin 20, que me parece más ‘fresquita’. 

Detalle del tejido de la Brooks Glycerin 21 en la caja de dedos

La lengüeta sigue sin estar sujeta a los lados, aunque gracias a una presilla por la que discurren los cordones (en el 4º ojal), no sufre ningún tipo de desplazamiento lateral. El forro y almohadillado del collar me gusta más que el de la versión anterior. Es algo más redondeado y firme en Aquiles, y sujeta bien esa zona aunque tengas el pie fino.

Ese collar también cierra algo más en el tibial, por lo que difícilmente tendrás que utilizar el ojal adicional. Y ya que estoy con los cordones, todo y que no tengo queja alguna de ellos, prefiero los de la Glycerin 20; eran un punto menos elásticos, más planos y estriados. Pero vaya, que esto ya es por rizar el rizo. 

Si has de introducir tu propia plantilla interior a medida, te va a resultar más fácil llevar a cabo esta operación que en una Asics Gel Nimbus 26 o Saucony Triumph 21, en cuanto no encontrarás las piezas de tejido que sujetan la lengüeta a los laterales.

Detalle del forro del collar de la Brooks Glycerin 21

Dinámica

La reforma en la mediasuela, trae consigo otras medidas; mayor base (especialmente en la zona media, que aumenta en 3’5mm.) más alzamiento de punta y menos zona de contacto. También un mayor biselado en la zona trasera, lo que sumado al mayor rocker de la puntera, hace que la zona de contacto contra el suelo, sea menor que en la anterior versión, con la que estábamos ‘más tiempo’ rozando la superficie. Por tanto, esa comedida ‘radicalidad’ (dicha con muchas comillas) y la mayor amortiguación, me hacen sentir más cómodo durante mucho más tiempo (esto particularmente lo he notado y agradezco), y además, también más ágil, a causa, de esta nueva geometría, que no por discreta, es menos efectiva. También el peso colabora en este punto. Pero al final, el comportamiento de la zapatilla es la suma de todos los factores que la componen, para bien o para mal.

Conclusión

Si tu peso es elevado, vas a tener suficiente cobertura. En mi opinión sería la mejor elección del catálogo. Incluso por delante de Ghost Max, que analicé aquí. Aunque evidentemente, aquí también intervienen las percepciones, y por tanto, lo que te haga sentir una u otra al calzarlas.

Como he dicho anteriormente, para plantilleros no supone el más mínimo problema en ningún sentido; ni por el acceso para tu plantilla, ni por la penalización que puedas experimentar al prescindir de la que trae de origen, pues como has leído más arriba, disminuye en grosor y peso, por lo que lo que el confort que se delega en la plantilla, es porcentualmente moderado.

En cuanto a utilización, me ha gustado sin duda, para rodajes largos. Aquellas salidas para acumular kilómetros de cara a una maratón, y en general sesiones no demasiado exigentes en cuanto a ritmos. 

Y es que más que a alcanzar una velocidad determinada, a lo que nos sentimos animados es a rodar largo, y eso, con esta Glycerin 21 es un absoluto deleite.

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