La amortiguación de una zapatilla y sus secretos
El «flare», una de las claves en la amortiguación de una zapatilla

En este artículo, seguiré tratando esos conceptos que se estamos acogiendo respecto a todo cuanto rodea al tema “zapateril”. Y es que van sumándose palabras que se están convirtiendo en uso común entre los/las runners. 

En el anterior artículo conocimos alguna de ellas, y en éste, continuaré en esa tarea, con la ayuda del podólogo Albert Casas, de Clinik Polodogía (Terrassa, Barcelona).

He llegado a su consulta con un par de modelos de zapatillas bajo el brazo, para poder ilustrar de forma gráfica, el tema que pensábamos abordar, y no es otro que hablar de mediasuelas, y el concepto “flare”. Veremos qué significa, y los beneficios que nos puede aportar, si nos referimos a la amortiguación de una zapatilla.

Las dos zapatillas que tenemos sobre la mesa son la Brooks Caldera 6, y la NNormal Kjerag. La primera es maximalista, con un perfil con mucho volumen, y aspecto musculoso, y la segunda, es una zapatilla extremadamente ligera (aunque amortiguada), con una altura al suelo más razonable y comedida.

Corriendovoy: Ante las diferencias tan evidentes que hay entre estos dos modelos que tenemos sobre la mesa, ¿qué dificultades podemos tener con una zapatilla tan alta y voluminosa como la Brooks Caldera 6?

Albert Casas Podólogo: Básicamente es un tema de inestabilidad, cuanto más altas y más alejado esté el pie del suelo, más inestabilidad te puede provocar. Esto es fácil de entender;  por ejemplo, las mujeres que llevan tacones muy altos tienen más números para tener esguinces de tobillo, y es lo que pasa un poco con las zapatillas. Con estas mediasuelas tan altas, sobre todo en montaña, existe el riesgo de que los esguinces de tobillo estén más presentes de lo que nos gustaría.

Corriendovoy: Pero ahora, en este tipo de zapatillas el pie queda acunado o encajado en la mediasuela, es decir, en algunos modelos, el pie no va SOBRE la mediasuela, sino que va DENTRO la mediasuela…

Albert Casas Podólogo: Totalmente, es como comentas, al final las marcas van teniendo feedback de los usuarios y es donde entra el concepto del flare, que es una ayuda extra. Si vemos una zapatilla desde la parte posterior (desde atrás) vemos que la amortiguación sobresale de lo que es la anchura propia del pie. Me recuerda a aquellos Jeeps en los que las ruedas sobresalen de la carrocería. Pues un poco sería lo mismo, para intentar ganar esta estabilidad que comentábamos con esas mediasuelas tan elevadas, han sacado este concepto del flare, que es dar más anchura a la zapatilla para minimizar estos movimientos laterales de prono-supinación que son los que nos provocan lo esguinces de tobillo.

La amortiguación de una zapatilla y sus secretos
El «flare», una de las claves en la amortiguación de una zapatilla

Corriendovoy: Por tanto, una zapatilla con esa forma trapezoidal (de menos a más), de mayor anchura de la amortiguación o mediasuela, unido a que el pie queda encajado entre ella, obtendríamos esa buscada estabilidad…

Albert Casas Podólgo: Si, hacen de alguna manera ese efecto de “pirámide”, si tu las ves desde arriba puedes incluso ver la mediasuela. Si comparamos diferentes zapatillas, como por ejemplo la NNormal Kjerag con la Brooks Caldera 6 que has traído, vemos que siendo el mismo número, hay grandes diferencias en la medida (volumen) de la mediasuela, y es que podemos ver una diferencia de 3 centímetros de anchura en la zona de arco plantar.

Independientemente de que te guste una más que otra, esto va a marcar una diferencia de comportamiento entre la una y la otra. Al final, la NNormal, la veo como una evolución del minimalismo puro y duro que había antaño, pero con una mediasuela para sumar kilómetros. Estas zapatillas las usan gente como Kilian Jornet o Tofol Castanyer, que son gente para salir a correr 10 kilómetros, ni se ponen, con lo que necesitan cierta protección de la musculatura y de las estructuras del pie.

Corriendovoy: Estamos viendo últimamente zapatillas muy altas, pero que no son precisamente suaves. Por ejemplo, las Salomon Glide Max que es bastante alta, pero no es tan blanda como podemos creer a primer golpe de vista. ¿Tienen sentido esos perfiles si la zapatilla no es suave?

Albert Casas Podólogo: El dicho de “no hay 2 pies iguales”, es muy cierto, y al final, cada persona debe o tiene que encontrar qué zapatilla se le adapta mejor a nivel de sus sensaciones acompañada del tipo de pie que le “ha tocado” genéticamente. A partir de aquí, hay gente busca correr rápido, hay gente que busca no tener esguinces de tobillo, porque históricamente los ha padecido, hay gente que lo que busca es una zapatilla polivalente par air a correr, o al gimnasio o ir a pasear a la montaña…En función de tus necesidades va a tener más sentido una zapatilla u otra, lo que está claro es que las marcas lo que quien es vender, y si quieres tirar por el lado minimalista, irás por ahí, si quieres tirar por el lado maximalista, irás por el lado maximalista, por poner dos extremos. Al final, la idea es encontrar qué zapatilla se te adapta mejor o con la que te encuentras más cómodo y funcionas mejor con ellas. Cuando nosotros realizamos los estudios biomecánicos, vemos gente con el mismo pie y la misma forma de correr, que a la que le cambias “el envoltorio” (la zapatilla), su técnica de carrera también cambia, y esto puede penalizar o puede favorecer según lo que busquemos. Insisto, como hemos comentado, depende también de lo que tu pie esté dispuesto a aguantar, o tu musculatura pueda aguantar. Si quieres correr un 10k no es lo mismo que si quieres hacer ultras, y esto tiene que ir acompañado de la zapatilla más adecuada.

Corriendovoy: Hablando de rendimiento, ¿para quién aconsejarías un perfil alto, o alto y suave, para qué tipo de corredor?

Albert Casas Podólogo: Por ejemplo, la NNomal Kjerag, que tenemos encima de la mesa, sería para un público más “PRO”, ciertamente experimentado, que ya tenga cierta musculatura trabajada, que tiene experiencia, que corre larga distancia hace años, y aunque sea por montaña, va a ritmos “guapos”.                                               La Brooks Caldera, para aquel corredor más «amateur», que se pone ciertos retos pero que quizá no tiene el tiempo, ni las condiciones físicas que puedan tener estas bestias de las que estamos hablando, pueden ser interesantes estos perfiles tipo Hoka con perfiles altos por un tema de protección a nivel muscular y articular de sobre todo lo que son las zonas de metatarsianos y de impactos en el calcáneo, con lo cual, para lo que sería la gran mayoría de personas, una zapatilla más voluminosa o de perfil más alto tipo Hoka, puede ser muy interesante.                                                                                             También para personas que tengan un peso elevado es recomendable.

Corriendovoy: Y entre medio de estos dos modelos que hemos comentado, como son la Brooks Caldera 6, y la Normal Kjerag, tenemos una amplia variedad de zapatillas donde escoger a nivel de perfil, drop, rocker…

Albert Casas Podólogo: Totalmente, ahora incluso hay placas de carbono en el mundo del trail  que eso ya de por sí, da para otro artículo….

Corriendovoy: Entiendo que para comprar unas zapatillas, recomiendas siempre tienda física….

Albert Casas Podólogo: Si, totalmente. Este tipo de zapatillas se tienen que probar sí o sí, y si te puedes “echar unas carrerillas” en el pasillo de la tienda, pues mejor. Tu puedes ver una zapatilla por internet, y verla por la parte de arriba, y luego cuando ves el tipo de suela, el perfil que tiene etc., ves que no tiene nada que ver con lo que pensabas, y con las sensaciones, con lo cual, siempre tienda física. Es tener claro para qué la vas a utilizar.

Para conocer más conceptos referidos a las zapatillas, te recomendamos este artículo, desarrollado también con la colaboración de Albert Casas: ¿Qué es el rocker de una zapatilla?

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