Saucony Endorphin PRO 3. Análisis y opinión

Al abrir la tapa de la caja, se escapó el particular aroma sintético, un sutil vaho metálico, y un puntito ácido. El olfato me decía, que en el interior de la caja, había más de lo mismo. Me había encontrado de frente con el conocido y característico olor. 

A pesar de que segundos antes de abrirla, el continente ofrecía escasa lucha contra la gravedad, el contenido arropado entre paredes de cartón industrial, me mostró que efectivamente, era singular.

Al sostener el preciado objeto en la mano, entendí por qué tenía la sensación de que en lugar de un «tetra brik» de zumo vacío, llevaba una caja de zapatos.

Cuando la llevé a la mesa y encendí el flexo de impronunciable nombre sueco, la luz se desparramó encima del valioso objeto que ocupaba el interior. Sonreí. La vista se encargó de desmentir, lo que el resto de sentidos, pretendían interpretar.

Todavía con la sonrisa en la cara, sostuve en las manos las Saucony Endorphin PRO 3. Mi primer pensamiento (sin darme cuenta) sucedió en voz alta: “que bonitas”.

Elegancia disruptiva

Y es que el color fuxia (Prospect Quarz según el catálogo), tiene el suficiente afán de protagonismo para acaparar toda atención, si bien es cierto, que los reflejos cobrizos que arroja con la luz adecuada, a juego con el enorme logo lateral y los refuerzos que bordean la cordonera, remata una estética particular y peculiar, con cierto deje camaleónico. Según la mires, así responde. Lo dicho…particular.

Una cubierta fresca y consistente

La cubierta (upper) presenta unas grandes celdas, entre las que discurren los brillantes filamentos de color cobre. Esto permite que el aire circule sin barrera alguna. El flujo es constante, y en la fase de impulso y vuelo, percibimos la nula resistencia del tejido al aire.

Hasta 3 grandes orificios en la sutil y esquelética lengüeta, hacen que la sensación de calor sea inexistente.

Tan solo el trabajo técnico realizado en la lengüeta y los tirantes que la sujetan a los laterales, merece su tiempo de contemplación. Una tarea en la que se ha dado rienda suelta a la estética, y queda justificado en la práctica.

En este tipo de modelos de gamas altas, todo lo relativo a la ligereza, tiene importancia, y pese a que hay una inequívoca atención a la estética, se tiende a eliminar lo accesorio, lo prescindible.

En el caso de la Endorphin PRO 3, disfrutamos visualmente de las soluciones y la ejecución impecable de todas ellas; tanto en la perfecta integración del refuerzo de puntera, prolongado en los flancos laterales, que ayudan a la correcta contención lateral, así como el estilizado armazón interno que asiste a la ponderada solidez del generoso logotipo, con lo que se consigue un enlace sencillamente perfecto.

En contrafuerte ofrece más de lo que inicialmente me esperaba, así como los acolchados que práctica y únicamente tienen presencia en la zona que envuelve el Aquiles. Y lo hace bien, sin movimientos, por lo que no utilicé en ningún momento el ojal adicional.

De hecho, la misma mediasuela, recoge el calcáneo, para acunar el pie, “engañándonos”, pues está pintada en ese tercio trasero en el mismo tono que el upper, haciéndonos creer que es una pieza adicional, cuando no es así. Mejor. Menos añadidos y peso.

La zona textil que envuelve el Aquiles, me parece muy redondeada y convencional. Huye de las formas mal llamadas aerodinámicas que estamos viendo últimamente. Quizá en este caso -y hablando puramente de diseño- se hayan pasado de conservadores. 

Sea como fuere, es cómoda, y en absoluto presenta molestia alguna, a pesar de que acumulemos una cantidad más que respetable de kilómetros en nuestra salida.

En cuanto a la plantilla, como es habitual en modelos de competición, no es extraíble, está encolada, y presenta un grosor de unos 3mm. Nada que decir, al igual que de los cordones; planos y moderadamente anchos. Me parecen casi perfectos.

Radicalidad controlable

Las cifras que presenta esta Endorphin PRO 3, no son para tomarlas a la ligera. La silueta lateral muestra una escultura poderosa en el bloque amortiguador.

Un compuesto PWRRUN PB, que se viste de gala. No esperaba menos en esta PRO 3, al decidirse por la tecnología más vanguardista de la marca, en la que cifran el retorno de energía en el 91%.

Personalmente, hubiese preferido obviar todas esas líneas que presenta en la superficie de la mediasuela, pues no las veo necesarias para asistir a la compresión, ni para favorecer la dinámica de avance.

La Endorphin Edge de trail, es más simplista en ese sentido, y mejora la estética. Aunque esto es totalmente subjetivo, y por tanto, opinable.

Los grandes perfiles (debajo tienes todos los datos) acogen en su interior el preciado material trenzado. Y es que la placa de carbono en colaboración con la geometría SPEEDROLL, hacen lo propio para hacernos sentir encima de una esfera.

La estudiada dureza del compuesto, permite un recorrido generoso, en absoluto exagerado que nos hace olvidar la rigidez de la placa bajo nuestros metatarsos.

Si somos capaces de acompañar las cualidades de la amortiguación con una apreciable cadencia, en el punto (bastante retrasado) en el que notamos el “vencimiento hacia delante” del SPEEDROLL, la velocidad está garantizada. Evidentemente, en una zapatilla de este calibre, al usuario se le presupone una técnica, cuanto menos, decente. Y digo técnica, no velocidad, ya que es un modelo que aparentemente desubicado en ritmos de 5-5:15 min/km, sigue ofreciendo una enorme comodidad.

Eso si, como cabe esperar, cuando disparamos el bombeo del corazón, y nos acercamos sin miedo ni vergüenza a los 3 min./km, es cuando nos pone una sonrisa en la cara. Más aún, si bajo esas exigencias, conseguimos enfocar la vista sobre las cifras que arroja el GPS.

Tacto del PWRRUN PB

Me gusta el tacto, con recorrido más que suficiente, estable en la parte delantera, y fiable en la trasera, sin sustos, sin sorpresas, todo ello con un retorno (impulso) controlado, sin rebotes ingobernables, ni latigazos. Todo se produce de forma fluida sin sobresaltos.

El compuesto PWWRUN PB lo está utilizando Saucony en varios modelos, tanto en asfalto (Saucony Tempus, que puedes conocer aquí) y de montaña (Endorphin Edge y Endorphin Trail), y en todos ellos, me ofrece todo cuando necesito.

Me parece muy bien calibrado y escogido en cada modelo en los que se ha implementado. Me permite recorrer largas distancias sin carencias en este sentido.

Si hablamos de medidas (perfil/altura de la mediasuela), esta Endorphin PRO 3 se ha acercado peligrosamente al límite impuesto por la World Athletics. Esa mayor altura del perfil en la mediasuela (y es un hecho sobradamente demostrado) aumenta la longitud funcional de la pierna del corredor, redundando en una mayor economía.

Contacto con el pavimento

Como es habitual en este tipo de productos, el caucho que se encarga de transmitir nuestra fuerza y procesarla en forma de tracción, se confía a una fina suela de 1 milímetro. 

En este caso encontramos el familiar compuesto XT-900, que Saucony ha usado en las zonas más críticas de modelos como Triumph, y Ride, por ejemplo.

En sí, toda la zona de impacto es más que generosa y va a garantizar un amplio reparto de presiones. Me hubiese gustado encontrar otro grabado más agresivo, pues a pesar de ser pretencioso, no va más allá.

El grosor y profusión de los pequeños tacos, es correcto, pero insisto en que hubiese preferido otro patrón y distribución, de cara a los que buscan superficies fuera del asfalto y hormigón.

En cuanto a durabilidad y fiabilidad, no hay nada que criticar. Ninguna zona que presente queja, ni indicios de desprendimiento.

En conclusión

La Saucony Endorphin PRO 3 me ha gustado. No cuesta nada reconocer una cierta adicción y acomodo a llevar 223 gramos abrazados al pie, en un producto eficaz, en el que las salidas de 30 kilómetros es puro trámite. 

¿Te puede sacar los colores en un 10k? Sin duda. Es más, lo hará. Más vale que estés a la altura.

Para larga distancia me parece ideal, por fit (perfecta para larga distancia pero con sujeción), adaptabilidad, gestión de la temperatura, y rendimiento. Y lo que más me gusta, es que para utilizarla en una maratón, no será necesario que busques las 2 horas 40 minutos (que también), sino que si optas por conseguir tu primer “sub-3h”, en lo que respecta a las zapatillas, irás bien servido. Seguro.

Y oye…si además de todo esto, son bonitas y pintonas, pues mejor, ¿no?.

Datos

Peso: 223 gramos en número 44 (10 USA)

Perfiles: 31’5mm. en metatarsos y 39’5mm. en talón

Drop: 8 milímetros

Anchura máxima en zona delantera: 112 milímetros

Anchura en zona de arco: 67 milímetros

Anchura máxima en zona talonar: 90 milímetros (anchura mediasuela) 83 milímetros de suela (contacto real sobre el suelo).

Precio: 250€.

Saucony Endorphin PRO 3. Análisis y opinión
Saucony Endorphin PRO 3. Análisis y opinión

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Para saber más sobre Saucony: saucony.com

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