La temperatura, la altura o

La frecuencia cardíaca es el número de veces que el corazón se contrae por minutos, lo que popularmente conocemos como latidos. Para los deportistas, es uno de los indicadores más utilizados para saber en qué “zona” están entrenando según el esfuerzo invertido. Pero lo cierto es que existen diversos elementos y factores que influyen en ella. Te los contamos.

La temperatura

El calor influye en la frecuencia cardíaca y nuestro corazón registrará más pulsaciones si la temperatura es más elevada, de igual modo que será más baja si hace frío. Por eso en condiciones de calor, como hemos sufrido en este verano, nuestro rendimiento baja ostensiblemente.

La altura

La falta de oxígeno en altura provoca que el corazón bombee más para obtener el oxígeno necesario para el organismo, por tanto, a mayor altura, mayor frecuencia cardíaca. Importante a tener en cuenta si queremos hacer algún stage en altura como hacen los pros.

El género

Por simple naturaleza, las mujeres tienen por término medio entre 10 y 15 pulsaciones más por minuto que los hombres.

La posición

La posición de nuestro cuerpo también determina la frecuencia cardíaca. Si estamos tumbados la frecuencia cardíaca será más baja que si estamos de pie. Este factor no afecta la hecho intrínseco de correr, pero si vamos a tomarnos las pulsaciones, hay que hacerlo siempre sentados y en reposo, no tumbados.

El horario

La variable del tiempo también influye en las pulsaciones. Por la mañana registraremos menor frecuencia cardíaca que por la tarde o después de haber comido, donde las pulsaciones pueden aumentar hasta un 25% debido a la actividad de nuestro cuerpo o a la propia digestión.

La genética

Es una variable que afecta a las pulsaciones por minuto en cualquier situación, tanto en reposo, como después de un esfuerzo, como a la Frecuencia Cardíaca Máxima.

El reposo

Esta variable tiene la misma explicación que la del horario. Cuando estamos relajados y tranquilos, nuestro corazón registra menos frecuencia que si estamos nerviosos, estresados o metidos en una gran vorágine de trabajo.

La medicina

Hay muchos medicamentos que alteran nuestras pulsaciones. Por ejemplo, los psicodepresores bajan nuestra frecuencia cardíaca, mientras que los estimulantes, como la anfetamina, la aceleran. También sustancias que consumimos a diario como la cafeína (café).

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