Edema óseo de rodilla

¿Qué es un edema óseo?

El edema óseo es una lesión interna (en la medula) del hueso que acumula líquido debido a la inflamación por un fuerte impacto o micro impactos por repetición directos al hueso.

En ocasiones debido al impacto puede provocarse una fractura trabecular. Las trabéculas forman una malla esponjosa que existe en la medula del hueso, en su interior. Así pues, es como una fractura, pero sin afectar el exterior del hueso.

En corredores son muy comunes en tobillos y rodillas, a veces en los metatarsos y en mucha menor frecuencia en la cadera o el sacro.

¿Cuándo podemos sospechar de un edema óseo en la rodilla?

El principal factor de aparición de un edema óseo en la rodilla es por un impacto directo de la rodilla contra el suelo debido a una caída o por un fuerte golpe con cualquier otra estructura. A veces, también puede provocarse un edema óseo en la rodilla debido a un movimiento muy brusco y repentino entre el fémur y la tibia, provocando un impacto de un hueso contra el otro, allí donde se articulan ambos.

Estos, son provocados en aquellos mecanismos lesivos donde notamos que “se nos va” la rodilla, pero debido a la tensión ligamentosa la rodilla vuelve bruscamente a su sitio provocando este impacto. En algunas ocasiones, incluso pueden ir acompañadas de lesiones ligamentosas.

Cómo evoluciona

En el momento de la lesión el dolor aparece de inmediato, muchas veces si se sufre la lesión en mitad de una actividad deportiva, por un choque o una caída, no nos impide seguir con ella a pesar de la molestia. Seguir con la actividad es un grave error, pero el desconocimiento de la posible lesión es el principal motivo para pensar que “sólo” ha sido un golpe.

Muchas veces, si ha habido una caída, las erosiones cutáneas y los golpes en otras zonas del cuerpo pueden enmascarar el dolor de la rodilla.

Cuando paramos la actividad deportiva, el dolor acostumbra a incrementar progresivamente, aunque pueden ser tejidos más blandos (músculos, tendones, ligamentos) los que nos estén dando la mayor parte del dolor.

Será con el paso de unos pocos días y cuando baje la inflamación general de estos tejidos que quedará un dolor residual muy localizado en un punto del hueso, que por lo general solo aparece cuando palpamos directamente de forma muy aguda, en movimientos muy concretos de la rodilla o al correr u otras actividades de impacto y posteriormente en reposo a estas actividades.

Su diagnóstico

El mecanismo lesivo, la aparición del dolor con el impacto y la reproducción del dolor con una palpación directa en el punto de dolor son indicios de sospecha. Una radiografía nos servirá para descartar cualquier foco de fisura o fractura, pero el edema óseo pasará desapercibido.

Así que su diagnóstico es muy claro mediante una resonancia magnética.

Tratamiento:

La aplicación de hielo inmediata puede ser clave para evitar un edema óseo de mayor tamaño. Deberíamos aplicar hielo entre 10 y 20 minutos cada 4 horas durante los 3 primeros días. Posteriormente el hielo podrá aplicarse si tanto rigor, siempre un máximo de 20 minutos y lo más recomendable es al final del día cuando hemos acabado nuestra jornada y la rodilla habrá recibido una carga cotidiana del día a día.

Nada de impacto. Esta va a ser nuestra premisa para evitar un empeoramiento o que la lesión se alargue en el tiempo. Puedes seguir entrenando, pero aparcaremos el correr i nuestras pautas y entrenamientos deben ser en bici, elíptica, natación y trabajo de fuerza o pesas.

Camina lo necesario de tu día a día, pero no debes hacer grandes caminatas.

Pocos tratamientos físicos y farmacológicos se le pueden hacer que evidencien su eficacia, pero si uno parece que ayuda es la Magnetoterapia y la radiofrecuencia. Ambos tratamientos os los ofrecemos los fisioterapeutas.

Ambas terapias buscan acelerar la actividad celular y la regeneración de ésta y justamente ambas, a diferencia de todas las otras se focalizan en el hueso.

La radiofrecuencia tipo INDIBA, es un muy buen recurso, pero implica ser aplicada por un fisioterapeuta y sobre el papel se deberían hacer entre 1 y 3 sesiones al día de 20/30 minutos para ser eficaces.

A nivel profesional un deportista de un club profesional puede ser una buena salida, pero a nivel amateur o si no se dispone de esta tecnología en tu club es económicamente muy caro. Así que la mejor opción es la magnetoterapia.

La magnetoterapia como mejor opción de tratamiento debe aplicarse cuantas más horas mejor. Es habitual el alquiler de estos equipos, pues hacer tratamientos de 20 o 60 minutos al día en centros de rehabilitación es muy insuficiente para ser eficaces.

El estímulo del campo electromagnético para que nuestras células trabajen al 100% debe ser mínimo de una hora, a partir de allí todo el tiempo que dure el tratamiento va a ser beneficioso.

Lo ideal, dormir con un equipo de magnetoterapia conectado en la rodilla.

Tiempo de recuperación

Ármate de paciencia, pues un edema óseo necesita un mínimo de 2 meses y puede alargarse a 4 meses. Hay casos que pueden alargarse hasta unos 12 meses.

Para saber si el edema óseo está resuelto deberíamos hacer otra resonancia magnética, pero muchas veces esto es complejo o caro, por lo que probarnos con un poco de trote, 10-20 minutos muy suaves pasadas unas semanas puede ser un buen test para ver si hay dolor o si quedamos resentidos posteriormente, esto indicará que la lesión aún necesita tiempo para recuperar.

Texto de Oriol Vilaplana. col.6253

Más info: Clínica Miostaf

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