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Llega agosto, el mes de vacaciones por excelencia en nuestro país. Es tiempo para viajar y conocer nuevos lugares del mundo. Por supuesto, las zapatillas de correr no faltarán en nuestra maleta. Según las encuestas sobre turismo, las ciudades que más frecuentamos los españoles durante nuestras vacaciones son Londres, París, Berlín y Roma, cuatro de las grandes capitales europeas. Pero hay más. En este artículo analizamos cuáles son los mejores parques para entrenar en vacaciones en estas ciudades.

Londres, un paraíso para el runner

No vamos a descubrir la pasión de los británicos por el running. Su maratón, uno de los más deseados del mundo, es la muestra más evidente. Hablamos de una ciudad que ofrece un importante abanico de lugares en los que practicar deporte, con casi una docena de parques totalmente  acondicionados para dar rienda suelta a nuestras zancadas.

Hyde Park es el más famoso y visitado por los turistas, en el corazón de Londres, con un perímetro de más de 6 kilómetros y cientos de caminos internos que posibilitan hacer tiradas bastante largas sin pasar dos veces por el mismo lugar. Un lujo en plena urbe. Combina largos paseos de asfalto con otros de tierra y está dividido en dos partes por el lago Serpentine. Permanece abierto al público desde las 05:00 a.m. hasta las 23:00 p.m. y se accede a él fácilmente en metro desde las estaciones de Knightsbride, Marble Arch y Lancaster.

Enlazando con Hyde Park, sin salir de zona verde, encontramos otro gran pulmón de la capital inglesa: los Jardines de Kensington, un escenario perteneciente a la realeza inglesa, con 111 hectáreas de superficie y varios lugares de interés turístico como la estatuilla a Peter Pan, el Albert Memorial o el Palacio de Kensington. Se encuentra abierto al público desde las 06:00 a.m. hasta las 19:00 p.m. aproximadamente. Las estaciones de metro de High Street Kensington y Queensway son las más cercanas.

Por extensión y ubicación, Regent’s Park es la tercera gran alternativa para correr en Londres. Ubicado en la zona norte de la ciudad, junto al barrio de Camden, cuenta con un famoso recorrido de poco más de 4 kilómetros llamado Outer Circle (una pequeña ‘tapia’ a la inglesa). Regent’s Park tiene 166 hectáreas y su rincón más bello es el jardín de rosas con más de 30.000 flores y 40 variedades de este tipo. Este parque está abierto desde las 05:00 a.m. hasta el atardecer y se llega mediante las estaciones de metro de Regent’s Park, Great Portland Street, Baker Street, St John’s Wood y Camden Town.

Al margen de estos tres ‘gigantes verdes’, existen otros muchos lugares en los que correr en Londres: Greenwich Park, en el sureste, escenario de numerosos croses; Hampstead Health, inmenso con 320 hectáreas de laberínticos caminos pero algo más alejado del centro; St Jame’s Park, el más antiguo de la ciudad y muy céntrico, junto al Palacio de Buckingham; o Clapham Common, con casi 100 hectáreas y un programa con numerosas actividades lúdicas.

París: deporte, arte y cultura

Hablar de una zona verde de París es hacerlo del histórico Jardín de las Tullerías, un parque rectangular que se extiende en el centro de la ciudad desde el famoso Museo del Louvre hasta la Plaza de la Concordia. Son 30 hectáreas cargadas de historia y arte, recogidas en un perímetro de algo más de dos kilómetros. Ideal para entrenamientos de vacaciones cuyo objetivo es mantener la forma y no dejar de correr.

A lo largo de este escenario encontraremos a nuestro paso cientos de parisinos y turistas descansando en sus verdes praderas, así como multitud de árboles y esculturas que flanquean la avenida central y edificios clásicos de París en todas direcciones. En verano el recinto tiene un horario de 07:00 a.m. a 23:00 p.m. y se puede llegar muy fácilmente a través de las estaciones de metro de Tulleries y Concorde. Si queremos alargar nuestro rodaje, por su costado sur el Jardín de las Tullerías enlaza con el río Sena, que nos ofrece otro trazado más urbano y turístico.

Si lo que queremos es rodar largo y solitario, entonces debemos ir al Bois de Boulogne, un bosque ubicado al oeste de París que cuenta con 846 hectáreas, lo que supone una superficie dos veces y media más grande que Central Park de Nueva York. Hablamos de más de 35 kilómetros de caminos que se disparan en diversas direcciones, en un entorno idílico en el que disfrutaremos de jardines, cascadas, puentes, grutas, rosales y lagos. El ‘Bosque de Bolonia’ está abierto las 24 horas y se llega a él mediante las estaciones de metro de Porte Maillot, Porte-Dauphine y Ported’Auteuil.

Berlín y su icónico parque de Tiergarten

La capital alemana, escenario del Major más rápido y frecuentado por atletas africanos, ofrece a los turistas aficionados al running su emblemático parque Tiergarten, en pleno centro. Nos referimos al pulmón verde de la ciudad, con 210 hectáreas de extensión, donde pueden contemplarse cientos de especies de animales en medio de una frondosa vegetación. También hay espacio para monumentos de interés turístico, como la Columna de Victoria o el Monumento Nacional a Bismarck. Además, Tiergarten tiene la particularidad de habilitar un espacio público para nudistas en los meses de verano. Rodeado de algunas de las atracciones de la ciudad (Puerta de Brandenburgo, Parlamento Alemán o Palacio de Bellevue), se llega fácilmente hasta él en metro: estaciones de Hansaplatz, Bellevue y Tiergarten. Abierto 24 horas.

La otra opción que ofrece Berlín al corredor es el parque Grunewald, en la zona oeste de la ciudad. Hablamos de un parque que ocupa el 75% del distrito que lleva su mismo nombre y que con sus 3.000 héctareas ofrece un sinfín de posibilidades atléticas. Correr junto a la ribera del río Havel es una de ellas. También bordear el hermoso Lago Teufelssee. Está algo más alejado del centro, y se llega en el autobús número 218.

La Villa Borghese, entrenamiento obligado en Roma

La ciudad eterna es un lugar muy verde donde los parques no solo cuentan con una frondosa vegetación, sino también con una enorme colección de obras de arte que amenizan aún más el entrenamiento del runner. Sin duda, la Villa Borghese ocupa un lugar preferencial tanto para los corredores locales como para los turistas. Hablamos del parque más céntrico de la ciudad, con 80 hectáreas de extensión y un sinfín de caminos en los que poder rodar mientras disfrutamos de esculturas al aire libre de Caravaggio, Rafael o Bernini. Un auténtico lujo. El parque está abierto las 24 horas y las paradas de metro más cercanas son Spagna y Flaminio.

Villa Pamphili es la otra alternativa que ofrece la capital italiana, en la colina de Monteverde, muy cerca del bohemio barrio de Trastevere. Con más del doble de extensión que Villa Borghese, es un escenario muy bien conservado y cuyo perímetro alcanza los 6,5 kilómetros. Alberga alguno de los edificios oficiales del Gobierno. Está abierto de 7:00 a.m. a 20:00 p.m. en verano y su estación de metro es Carini-Bonnet.

Otras capitales europeas

En Viena todo aficionado al running debe concederse el placer de hacer un rodaje por el Prater, el famoso pulmón verde de la capital austriaca. Hablamos de un recinto con un diámetro de 5 kilómetros, y cuya avenida Hauptallee nos ofrece un recorrido bellísimo donde entrenar rodeado de árboles y césped. Parada de metro Pratersten.

En Ámsterdam el Vondelpark es el parque más atractivo, con 470.000 metros cuadrados y una disposición longitudinal que nos permite correr junto a su perímetro (recorrido de 3,3 km) dando vueltas como si estuviéramos en un circo romano. Se llega en los tranvías 1 y 2.

Mientras en Budapest, capital de Hungría, la opción preferencial es el parque Varosliget, un lugar colorido y tranquilo de algo más de 100 hectáreas en los que poder disfrutar corriendo mientras observamos algunos edificios clásicos del país. Se accede a él muy fácilmente desde las paradas de metro Hosok Tere y Szechnyi furdo.

En Lisboa el Parque Florestal de Monsanto es el lugar más adecuado en el que dar zancadas si viajas a la capital portuguesa. Con casi un millar de hectáreas, este escenario es una moqueta verde sobre la que poder acumular kilómetros tranquilamente. Su único “pero” es que está a las afueras de la ciudad. Hay que ir en los autobuses 711 o 760.

Belgrado, capital de Serbia, ofrece un parque de una belleza impagable, Kalamegdan. Es un lugar amurallado en lo alto de la ciudad, justo en la confluencia del río Sava y Danubio. Correr por este escenario mientras te recreas con las espectaculares vistas que ofrece es un lujo para todo el que visita Belgrado.

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