
En la etapa final de su carrera como futbolista, Álvaro Arbelo flirteó con el crossfit para mantenerse en forma cuando salió del Real Madrid, pero, ya retirado, ha sido el running lo que ha apasionado al actual entrenador del cuadro blanco, que se enganchó a correr justo tras retirarse y no lo ha dejado. Arbeloa aprovecha el tiempo libre de su apretada agenda para rodar, y seguramente aproveche el final de la temporada para participar en más pruebas y competiciones, mientras mucho de sus futbolistas estarán jugando la Copa del Mundo de fútbol de 2026.
Arbeloa afirma que siempre le ha gustado hacer deporte y llevar su cuerpo al límite, por lo que no debe sorprender que experimente diversas disciplinas y que, también dentro del running, se ponga a prueba en una buena variedad de distancias. De hecho, según ha compartido en sus redes sociales, ha llegado a completar carreras de diez quilómetros en poco más de 34 minutos (a unos 3:24 el minuto), y también se mantiene por debajo de los cuatro minutos por quilómetros en la media maratón (1:15, unos 3:36 por km). También en la maratón tiene un tiempo más que digno, con 3:12:31, un tiempo que lo sitúa poco por encima de los cuatro minutos y medio por quilómetro.
Arbeloa también ha realizado pruebas más cortas, distancias que se denominarían medio fondo, o incluso velocidad larga. Por ejemplo, apenas supera el minuto en unos 400 metros muy dignos (1:01), llega por debajo de los dos minutos y medio en la media milla (2:20), de tres en el quilómetro (2:55), y poco por encima de los cinco minutos en la milla (5:05). Ya en distancias más largas, encontramos que su marca en las dos millas supera por poco los diez minutos y medio (10:35) y en los cinco quilómetros se sitúa por debajo de los 17 minutos (16:42).
El entrenador del Real Madrid, que ya cuando jugaba destacaba más por sus cualidades físicas para defender que por su técnica con el balón, pertenece a esa estirpe de futbolistas que se ha mantenido muy activos después de su retiro, algo que ya hacían figuras históricas como Kubala, pero que se ha tornado mucho más común en los últimos tiempos, cambiando en gran medida la percepción clásica del exfutbolista que en seguida ganaba peso después de su retiro, por una mucho más saludable.
Algunos miembros de ese grupo de exjugadores de fútbol al máximo nivel que se han dedicado a correr con muy buenas marcas desde su retiro son recordados por los aficionados al balompié; además del propio Arbeloa, encontramos a Víctor Sánchez (que pasó por Barça y Espanyol), el icono blanco Raúl González, o Luis Enrique, el que fuera jugador de Madrid, Barça, entrenador de los culés y seleccionador nacional, entre muchos otros cargos. De hecho, el técnico asturiano es un auténtico loco del deporte que ha realizado toda clase de carreras (hasta maratones), triatlones, ironmans, y también multitud de carreras en bicicleta. En el reciente documental que protagonizó, muestra cómo de activo se mantiene también a lo largo del día, aunque esté en las oficinas de su actual equipo, el PSG.
Hace unos meses también ganó notoriedad el caso de Sergi Cabeza, un joven Trail runner catalán que colabora con asociaciones y escuelas, además de ser entrenador personal y de grupos, siempre enfocado a las carreras largas de montaña. Su caso es diferente al de Arbeloa y el resto. Cabeza era un prometedor futbolista que militaba en una cantera potente, pero la exigencia y la presión hicieron que dejara de disfrutar del balompié, y entonces descubrió la montaña