
Siempre hace ilusión probar unas adidas Boston. Personalmente me recuerda esos días que quiero divertirme poniendo una velocidad más a mis rodajes. Es cosa mía, lo sé, pero cuando me pongo unas Boston es como: hoy me siento bien y quiero hacer un buen entrenamiento. En estas adidas Boston 13 se mejorado el ajuste y aumentado la presencia de la espuma Lightstrike Pro, ahora veremos cómo le sienta. pero mantiene el carácter de la familia Boston: una zapatilla de entrenamiento firme y con respuesta, especialmente interesante cuando el plan pide correr más y más deprisa.

Las adidas Adizero Boston 13 ocupan un espacio que me parece especialmente útil para un corredor popular: el de una zapatilla con la que puedes acumular kilómetros y afrontar entrenamientos exigentes sin recurrir siempre a un modelo de competición. Esa era la idea central de nuestra videoreview y sigue siendo la mejor forma de entenderlas. Su atractivo está en combinar una construcción preparada para entrenar con elementos que aportan dinamismo cuando aumentamos el ritmo.
En mi caso tengo bastante claro el reparto dentro de la gama adidas. Para rodajes tranquilos, de esos en los que prima la comodidad y no hay una exigencia concreta, prefiero las Supernova Rise. Cuando quiero correr más rápido o aumentar la distancia, las Boston tienen más sentido en mi rotación. Eso no convierte a las Boston 13 en la mejor opción para cualquier salida: su interés está precisamente en el tipo de entrenamiento que queremos hacer.
Dos espumas para combinar respuesta y resistencia
La mediasuela mantiene la combinación de Lightstrike Pro y Lightstrike 2.0. La primera aporta la parte más orientada al rebote y a la respuesta; la segunda añade firmeza y una base preparada para el uso habitual. La principal novedad en las adidas Boston 13 es que se ha añadido casi un 15% más de Lightstrike Pro respecto a las Boston 12, un cambio que mejora la respuesta en nuestras zancadas.



Las Boston 13 cuentan con Energyrods 2.0 de fibra de vidrio, unas varillas que recorren la zapatilla y contribuyen a organizar el paso desde el apoyo hasta el despegue. Son la alternativa que utiliza adidas a una placa continua. Están construidas con una parte delantera algo más rígida, lo que le confiere mejorar las transiciones corriendo a ritmos vivos.



Es decir, facilitan una zancada dinámica dentro de que sean una zapatilla para entrenar. Son muy interesantes para quienes quieran acercarse a las sensaciones de un modelo rápido y, al mismo tiempo, necesita una zapatillas para los entrenamientos diarios de su plan de entrenamiento.
Un ajuste más cuidado, con atención al espacio para los dedos
La parte superior también recibe cambios. La nueva malla y el mayor acolchado del talón y la lengüeta buscan mejorar la comodidad y la sujeción. Mejora a la versión anterior en que envuelven el pie de una forma más confortable.



Es una mejora que se valora especialmente en una zapatilla destinada a sumar kilómetros. La respuesta de la espuma importa, pero también importa que el ajuste permita centrarse en correr. La mejor ventilación y la sujeción son son dos aspectos que encajan con ese objetivo de hacer más cómoda una zapatilla con vocación rápida.
En la suela, adidas combina Lighttraxion con caucho Continental. La marca lo plantea como una forma de reducir peso manteniendo tracción en el despegue. Ofrecen un grip referente en todas las circunstancias: en asdalto seco y mojado y también en tierra.

Para qué uso las recomiendo
En definitiva, se tratan de un modelo ideales para preparar una media maratón o un maratón. Eso no significa que todos los kilómetros de la preparación tengan que hacerse con ellas. Mantendría un modelo más cómodo para las jornadas suaves, como las Hyperboost si quier correr largo o las Supernova Rise para rodajes másc corts y reservaría las Boston para las sesiones con algo de mayor exigencia.

Obviamente se puede competir con ellas en todas las distancias, aunque adidas cuenta con súper zapatilla mucho más efectivas para lo más rápidos. Sin embargo, para un corredor que quiera aprovechar el mismo para sesiones rápidas y alguna carrera, su planteamiento tiene sentido; para priorizar ligereza y rendimiento el día del dorsal, hay opciones más específicas.
Con un precio de tarifa de 160 euros, tienen una excelente relación calidad-uso-precio.