La joven marca NNORMAL, de origen hispano-noruego, ofrece 2 modelos de zapatillas en su catálogo. La Kjerag, el primer modelo del que se empezaron a ver imágenes, es una zapatilla ligerísima y claramente orientada a la competición o para el usuario que valora el rendimiento por encima de cualquier otra consideración o característica. La segunda propuesta que encontramos en el catálogo de NNORMAL es la Tomir. Un modelo que presenta mayores perfiles y algo más de peso (282 gramos, contra los 229 de la Kjerag, ambas en número 44), lo que la convierte en la propuesta ideal para el usuario que necesita un comportamiento más neutro, algo menos sensitiva y con mayor capacidad de filtrado que la competitiva Kjerag. Es decir, un paradigma de polivalencia. Cabe puntualizar, que bajo la denominación Tomir, encontramos dos variantes impermeables; uno tipo bota (Tomir boot Waterproof), y el de caña baja (Tomir Waterproof).

Y precisamente, la Tomir la protagonista de este artículo, al hilo de la foto que hemos podido ver recientemente en las redes sociales del mallorquín Tòfol Castanyer, veterano corredor, y otrora compañero de Kilian Jornet (actual co-propietario de NNORMAL) en Salomon. Que años aquellos, cuando junto a Kilian y Tòfol veíamos Iker Karrera, Dakota Jones, Miguel Heras o Anna Frost vistiendo los colores de la armada Salomon, que por aquellas fechas, copaba la parrilla de salida de las mejores carreras internacionales. Pero eso, es harina de otro costal.

A lo que vamos; en la publicación que acompaña la foto en ciernes, y que puedes ver en el encabezado de este artículo, Tòfol aparece con un prototipo de la Tomir. Lo que podría ser quizá, ¿la NNORMAL Tomir 2?

Luces y sombras en la primera versión

La Tomir fue recibida por el público con gran interés, de hecho, repartido a pachas con su hermana Kjerag. El anuncio de la salida de este modelo, suscitó gran interés entre el corredor popular, que en un principio presentaba dudas a la hora de decidirse entre un modelo u otro. Al final, la razón acabaría imponiéndose a la emoción; los corredores ligeros y con buena técnica escogerían la Kjerag, y los que precisan más comodidad en términos de amortiguación, así como algo más de protección, la Tomir. Todo empezaba a estar claro. La oferta de la joven marca, empezaba a desplegar su único par de tentáculos.

Quizá, dicho sea de paso, los 30€ de menor gasto a favor de la Tomir, podían llegar a ser -en algún caso- decisivos en el momento de la elección.

Tòfol Castanyer ya rueda con las NNORMAL "Tomir 2"
Una salida de 96 kms. con la NNORMAL Tomir. Definitivamente, apunta maneras para la larga distancia

La confusión y sopapo de realidad que constituye el disputado mercado, vino con las primeras unidades; euforia, sorpresa por un lado, y decepciones por otro. Alegrías para el corredor que era usuario de Salomon, y con estas Tomir obtenía mayor anchura en la caja de dedos, una adherencia sorprendente (dónde va a parar…) y un peso realmente contenido (282 gramos en número 44 o 10 USA), pero ojo, porque las decepciones estaban al acecho; algunos esperaban más amortiguación, y otros (pocos) criticaron que la costura exterior (muy al estilo de Camper, la marca «nodriza»), se descosía. Circularon en su momento informaciones erróneas, en las que se afirmaba, que se veían «los tensores» (textualmente) bajo la plantilla, que estaban pegados al footbed con cinta (foto justo aquí abajo).

Tòfol Castanyer ya rueda con las NNORMAL "Tomir 2"
Detalle interior, bajo la plantilla extraíble de la NNORMAL Tomir actual

Evidentemente, los hilos que ves en la foto, no son tensores, sino los «terminales», de la costura. ¿Estético? No. ¿Era la única solución posible? Tampoco.

Así pues, la marca ya tenía su primera «crisis» sobre la mesa. Todas las marcas con su primera versión (V1) tienen algún tipo de crisis. La tuvo Apple con su iPhone, la tuvo Nest con su detector de humo, y de Tesla, ni hablamos…La cuestión está en reaccionar rápido. Fallar rápido, y fallar barato. No pasa nada si se dice: «cierto, nos hemos equivocado, no hemos estado acertados, pero estamos trabajando para resolverlo». ¿Pérdida de credibilidad? Ninguna. Siempre prefiero las marcas que entonan el Mea Culpa, y ofrecen la solución, en lugar de salir por peteneras, y a otra cosa. Por tanto, primeramente paras el golpe respondiendo rápido en post-venta, ofreciendo reparación-sustitución, o reembolso. Segundo, en las unidades que no se hayan vendido y que están el producción (si es el caso), se implementa la mejora/solución. Y ya está. Chin pum.

Todo proceso de desarrollo tiene sus timings. Los diseñadores y desarrolladores le dan la vuelta al producto una y mil veces. Marketing aprieta. Ventas reclama «qué hay de lo mío», y los inversores afilan la guillotina. Llegados a este punto, hay que lanzar. Hay que salir al mercado. Si la primera versión (V1) no está todo lo cerca de la perfección de debiera, la responsabilidad recaerá en la próxima (V2). Los brandedlovers (aquellos que van a comprar sea lo que sea que lance la marca) se encargarán de «asumir» esas deficiencias, ofrecerán feedback a a marca, y el público generalista se esperará para asegurar su compra.

¿Qué podría ofrecer la «Tomir 2»?

A la vista de la foto de Tòfol, tampoco se puede extraer demasiada información, pero voy a mojarme y tratar de diseccionar la foto, para desgranar las posibles mejoras.

Cordonera. Posiblemente la cordonera desplazada pase a la historia con la segunda versión, o eso es lo que creo ver en la foto. Una cordonera de la que se ha hablado, y de la que he sido bastante crítico, no en lo estético -que es opinable, y personalmente me gusta-, sino en lo funcional, ya que no le veo ventajas apreciables que valga su presencia en una próxima generación de Tomir. Primero, por la discreta actuación en el ajuste en el empeine, y segundo, por la arruga que causa en su parte baja, en la caja de dedos. Una arruga que en los primeros kilómetros llegó a molestarme y causarme una ligera herida sobre los dedos. Afortunadamente, en la segunda salida, la molestia desapareció. Es decir, la línea de flexión coincide peligrosamente con el inicio de la cordonera. Demasiados cruces de camino en un punto focalizado, crítico y también peligroso.

La configuración permanece igual, es decir 6 ojales sin adicional. Aunque veo que el último ojal, es de sección redonda, como en la Kjerag que ofrece un ojal metálico. Un pequeño detalle que facilita el desplazamiento del cordón para efectuar un correcto ajuste y posterior nudo final.

Tejido/decoración del upper. Estéticamente cambia. Posiblemente, también el tejido (se ve una malla más abierta) y la disposición y tamaño del logo, también.

Protecciones en TPU. La protección tanto en puntera como perimetralmente, se mantiene, aunque no parece tan traslúcida (fina) como en el modelo actual. No sé si se debe al color en sí de la zapatilla, o por un ligero aumento de grosor para ofrecer algo más de protección. En este punto, la calidad de la foto o la luz en el momento de hacerla, pueden ser aspectos que alteren el aspecto real. Por lo que de momento, es especulación, lo reconozco…

Más espacio para el maleolo. La curvatura en el collarín la percibo más generosa para que el maleolo tenga algo más de espacio, con el objetivo de minimizar posibles roces (en mi caso, ningún problema en este sentido).

Perfil de la mediasuela (amortiguación). En la foto, la zapatilla se ve algo más alta, como si hubiese ganado perfil, pero lo cierto, es que podría deberse a una deformación en la foto, causada por la lente. Lo más probable es que la foto esté hecha con un móvil, y la lente de éstos, según la inclinación o distancia a la que se haya capturado la imagen, puede llegar a deformarla. Por tanto, este punto lo dejo en suspenso. A pesar de todo, me extrañaría que la mediasuela cambiase, ya que es uno de los elementos que más encarece una zapatilla, por el coste de las matrices y moldes necesarios para su producción.

¿Es necesario un cambio?

Quizá la cuestión esencial, es saber si REALMENTE hace falta YA una nueva Tomir. Y pienso que es necesario saberlo, porque ayudaría a entender cómo NNORMAL va a intentar mantener un equilibrio alineado con la filosofía de marca con productos duraderos, con pocos modelos, y sin cambios de color cada temporada.

Por otro lado, ese justo equilibrio, debería dar a entender al consumidor, que el producto original es bueno, y que simplemente se han corregido o matizado varios puntos que convenía mejorar, pero que quizá tampoco son imprescindibles, por lo que el modelo actual, ni va a quedar desfasado, ni sus soluciones y prestaciones obsoletas. La comunicación, por tanto, es esencial. De lo contrario, la marca podría ver sus valores doblegados, pasando a ser una más, y no precisamente en sentido peyorativo, sino por socavar aquellos principios por los que se pretendía diferenciar.

En cualquier caso, van a resultar muy interesantes todas maniobras que se produzcan en NNORMAL, sabiendo quien está detrás de todo lo que salga de la mesa de dibujo, y por tanto, el filtro a sortear va a ser la persona que vio nacer y ayudó a desarrollar toda la gama S/LAB de Salomon, y no es otro que Kilian Jornet.

Tòfol Castanyer ya rueda con las NNORMAL "Tomir 2"
Las NNORMAL Tomir que actualmente tenemos en catálogo

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