Todos los secretos de las zapatillas NNormal KJERAG de Kilian Jornet
Las zapatillas NNormal KJERAG de Kilian Jornet en los dos colores unisex. Foto: Juan González

Las zapatillas NNormal Kjerag desarrolladas por Kilian Jornet, no han salido a la venta y ya se ha escrito sobre ellas en cantidad -muy- superior a la media. Un interés posiblemente superado por la expectación que creó en su día “la 4%” de Nike.

Muchos eran los aspectos que despertaban mi curiosidad alrededor de esta NNormal Kjerag (pronunciado sherac), y para mí, el más relevante, era tratar de entender que había querido plasmar Kilian Jornet en esta zapatilla.

Mi interés era saber “el qué”. El “cómo”, lo averiguarás en este artículo.

Toda la experiencia adquirida en competición al más alto nivel

En este modelo, Kilian ha volcado todo el conocimiento (know how que le llaman algunos) adquirido en su trayectoria como corredor. También como experto y desarrollador de producto en Salomon, donde creció y mostró su valía en ambas facetas por igual.

No en vano, el mismo Kilian reconoció en más de una ocasión que su trabajo era desarrollar productos, no ganar carreras.

Los 18 años dentro de la marca de Annecy, en la que su palabra era ley, resultó en gran aprendizaje. Pudo conocer el producto desde cero, en su concepción y posterior desarrollo, amén de las consiguientes mejoras o perfeccionamiento hasta su salida al mercado.

Todo ello, le ha proporcionado un enorme bagaje y gran conocimiento. Me gustaría saber cuántas zapatillas (de otras marcas, y qué marcas), mochilas y demás material ha pasado por sus manos.

Pero lo que me parece esencial llegados a este punto: ¿habrá sabido entender e interpretar las necesidades del usuario tipo, para conducir acertadamente toda esa información, de manera que pueda plasmarse en algo tangible, y por tanto, práctico y funcional?

Es decir, ¿habrán sido capaces de crear un producto útil para el corredor popular, y no tan solo utilizable para los corredores del propio equipo NNormal?

Y es que ahora Kilian, no solo “puede” actuar como corredor. Ahora es co-propietario de una marca. Porque como empresa, no es cuestión de crear lo que te gusta, sino lo que el público necesita. 

Bien es cierto que hace tiempo alguien dijo aquello de: “el usuario no sabe lo que necesita hasta que se lo enseñamos”.

Con las zapatillas en la mano

Hace escasos días, en el UTMB,  el mayor espectáculo y circo del trail, la marca NNormal mostraba al público de forma física y presencial la zapatilla en cuestión. 

La Expo Village de UTMB, es el mejor escaparate para que las marcas luzcan su producto, y más vale que lo hagan bien, teniendo en cuenta el alto precio que han de pagar por el espacio dedicado a expositores (10000 euros por un stand de 24 metros cuadrados de lunes a viernes).

Afortunadamente, tuve el privilegio de conversar con la propia CEO, y los responsables de producto de NNormal y Camper (la empresa “matriz”), además de conocer las impresiones del veterano corredor mallorquín Tofol Castanyer (ex-corredor de Salomon y por tanto compañero de Kilian en la marca durante años), uno de los -pocos y acertados-  fichajes de la marca hispano-noruega.

Parte de lo que absorbí en esa jornada, lo desgrano a continuación.

Objetivo y filosofía de marca

Los catálogos de las marcas son cada vez más extensos e incluso complejos. En NNormal, predican su propia religión, es decir, un catálogo mínimo, tanto en textil, como en mochila y calzado. 

Este material tiene como premisa la durabilidad, además de una versatilidad que quedaría en un digno segundo plano. ¿Factible?                                         Económicamente quizá no sea lo más rentable si pensamos como empresa, pero el usuario posiblemente valore esos aspectos.

Si nos ceñimos a las cualidades del modelo Kjerag (nombre tomado de una montaña de Noruega), se trata de una zapatilla enfocada a la competición y al rendimiento.

Posteriormente la marca lanzará al mercado otros dos modelos, uno menos “radical”, si me permites este adjetivo, y un tercer modelo impermeable. Buena opción en un color realmente sobrio para un público nórdico.

Precio y posicionamiento

Al conocer de primera mano las cualidades del modelo Kjerag y posteriormente, su precio  (180€), tuve sensaciones ambivalentes, y es que aunque los materiales que utiliza son de calidad incuestionable, creo que en cierto modo (y esto es muy personal) se aleja del discurso sostenible y de acercar buen material a todos los corredores, con gran durabilidad.

¿Está dentro del precio de mercado? Sin duda. Pero no a todo el mundo le encaja un modelo de ese precio, por mucho que sea la tarifa única en la “ex-marca” de Kilian, concretamente con la gama S/LAB, en la que no hay nada por debajo de esa cifra.

¿Que so pretexto de una durabilidad elevada, y por tanto satisfactoria amortización, se lleguen a justificar esos 180€? Podría ser, podría ser…

Componentes de altísimo nivel

Según me comentaron desde NNormal, “hemos puesto [en la zapatilla] lo mejor del mercado, y eso tiene un coste que se repercute en el precio final. Lo hemos intentado ajustar, pero los componentes valen lo que valen”.

¿Qué componentes son estos? Empezaré la disección con uno de vital importancia; la suela, en este caso encomendada al más reputado y conocido fabricante de suelas: Vibram.

En este caso se ha optado por su versión más ligera, la Megagrip Litebase, que además de bajo peso, ofrece una resistencia altísima, tal y como pude comprobar teniendo el despiece en la mano.    Y es que cuando la manipulas y retuerces, percibes que es capaz de soportar un trato despiadado.  Quiero recordar en este punto, que la suela es el elemento más pesado de una zapatilla en términos porcentuales, por lo que una buena decisión en este sentido, resulta determinante para el peso total del conjunto, con todo lo que ello comporta (por ejemplo, a nivel de inercias).

Le pregunté a Tofol Castanyer, si después de tantos años con el compuesto Contagrip de Salomon, notó la diferencia del Vibram en cuanto a adherencia y durabilidad, y me comentó que “se nota mucho, he notado la diferencia en el [menor] desgaste”.

Tofol hizo servir el modelo blanco de las fotos que acompañan este artículo en la TDS, carrera dentro del evento de UTMB, con 145 kilómetros y 9100 metros de desnivel positivo, y de mayor tecnicidad que la propia prueba estrella, que es el UTMB.

Pues bien, sus zapatillas acumulaban 250 kilómetros en entrenos, más los 145 oficiales (150 kilómetros reales) de la TDS, y como puede verse en las fotos, con 400 kms. su estado es envidiable (tampoco perdamos de vista que Tofol es más que probable que no llegue a los 60kgs.).

El segundo componente “estrella” es el tejido Matryx de la cubierta. Un tejido peculiar, fabricado a base de hilos de poliamida y Kevlar revestidos individualmente, que ofrece un tacto algo rígido y áspero, muy resistente y de atractiva factura.

Se le da cierta importancia a su fabricación Francesa (Grupo Chamatex). La verdad, tampoco me parece determinante a nivel de sostenibilidad, si la zapatilla se ensambla en China.

Estos dos componentes de por sí, le ceden gran protagonismo a la durabilidad, hasta tal punto que Kilian Jornet con el primer prototipo realizó 1200 kilómetros, y con una segunda evolución, 1300.

De hecho, tan seguros están de su resiliencia y durabilidad, que las zapatillas que utilizó Kilian para correr y ganar el UTMB, llevaban entre 250 y 260 kilómetros en el momento de tomar la salida en Chamonix.

Tejido Matryx y las dificultades que comporta

El peculiar tejido, no está exento de dificultades. Hoka, una de las primeras marcas en utilizarlo, tuvo problemas en algún modelo al despegarse una zona del termoencolado con poquísimos kilómetros. Estaba claro, que técnicamente requería pericia.

Estas Kjerag muestran un faldón perimetral termoencolado, además de una generosa puntera que abraza dicho faldón, fusionando ambas partes en la zona de flexión, uno de los puntos críticos de una zapatilla. En las zapatillas de Tofol, no se veía el más mínimo desperfecto. Señal de que se ha hecho un buen trabajo

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Las zapatillas de Tofol Castanyer, con 400 kilómetros. Foto: Juan González

¿Es un modelo apto para larga distancia?

Sin duda, no todos tenemos el peso, técnica y musculación de Kilian o Tofol. De hecho, desde la marca apuntan que “todo el mundo puede utilizarla, si bien es cierto que no todo el mundo puede exprimirla, teniendo en cuenta que no tiene un acolchado excesivo”.

Acolchado, tema importantísimo. Es decir, la mediasuela tiene unos perfiles algo más generosos de los que históricamente había utilizado Kilian y Tofol, pues se sitúa en los 17’5 mm. en la zona de metatarsos, y 23’5 en la zona de talón.

Pero más allá de los perfiles, su ligerísima (asombrosamente ligera) mediasuela no puedo considerarla blanda.     O no es blanda si la comparamos con modelos de marcas con grandes perfiles que nos puedan venir a la cabeza, como efectivamente, sucede con Hoka.

Reactividad y protección

Dos cuestiones interesantes en esta Kjerag. En cuanto a la performance y rendimiento, estamos ante el modelo ideal, pues teniendo en cuenta su bajísimo peso (200 gramos en número 42) y el comportamiento de la mediasuela, con un aspecto en lo estético (y en su textura) que recuerda a modelos de Brooks (Caldera 6), pero con una mayor densidad.

Esta ligerísima mediasuela se muestra coherente con el resto del conjunto, huyendo de formas profusas y barrocas. Únicamente muestra unas suaves cavidades en su satinado lateral, con el cometido de facilitar la compresión y progresividad en su labor.

Estamos hablando de 45 grados de dureza, por lo que si a pesar de esa moderada altura que luce su silueta lateral esperas una zapatilla blandita, vete olvidando.

Kilian afirmó que con el primer prototipo podía seguir notando la reactividad de la mediasuela hasta los 1000 kilómetros, y a partir de ahí, y hasta llegar a los 1200, es cierto que perdía eficacia.

En cuanto al apartado de protección, una finísima y casi testimonial capa situada entre la amortiguación y la suela Vibram, actuará como escudo para elementos del terreno.

Desde NNormal apuntaban que “vamos bastante bajos para tener el control pero con una protección mínima”.

Tuve la ocasión de dar unas zancadas con ellas delante del Stand de Normal, y sin duda, es una zapatilla que encuentra su salsa en ritmos puntiagudos.

Según me explicó Tofol Castanyer, “a la vez que es ligera, tiene una amortiguación brutal. He hecho entrenos a 3´30min/km”. 

Es cierto que al igual que Kilian, el peso y técnica de Tofol son envidiables, por lo que “es el mix ideal para mi peso, y para terreno técnico o no”, afirmaba el mallorquín.

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Despiece de las Nnormal Kjerag. Foto: Juan González

Horma amplia

Los modelos de la gama S/LAB que habían utilizado habitualmente Kilian y Tofol en la “etapa Salomon”, se caracterizan por su bajo peso, y fit bastante ajustado.

Las NNormal Kjerag se desmarcan completamente de esta figura, siendo bastante más anchas en la caja de dedos.                                                                  Mi curiosidad me llevó a preguntarle a Tofol qué tal se entendía con unas medidas “tan anchas», y reconoció que: “noto ese centímetro de anchura [de más], igual a mi me iría mejor 1 centímetro menos, pero también es verdad que para la mayoría de la gente, ese centímetro de más le puede dar seguridad en bajada”.

Esta frase corrobora lo que escribo más arriba; no se trata de hacer lo que nos gusta, sino lo que valora o necesita la gente.

Otro aspecto determinante para desmarcarse de la “era Salomon”, pasaba por descartar el sistema “QuickLace” de atado rápido característico de la marca de Annecy.

En este caso, vemos una cordonera sencilla de 6 ojales sin adicional con cordones anchos y planos. Buena decisión. Estilo propio, y tierra de por medio…

Un modelo sin plantilla extraíble

Y la última curiosidad; esta zapatilla no lleva plantilla interior extraible, es el propio “footbed” que que acoge nuestro pie. ¿Para reducir costes?

Según los responsables de la marca: “la ausencia de plantilla es consecuencia del compuesto de la mediasuela, para optimizar las prestaciones y sacarle el partido a la mediasuela, por eso se ha optado por quitar la plantilla, para tener contacto con el material, que es muy reactivo. También para evitar movimientos de la plantilla y posibles roces o ampollas”.

Pero, ¿es realmente un argumento sólido, cuando parece más una búsqueda subrepticia de contener los costes?

Es más, en lo que respecta al peso, ¿es acertada esa ausencia de plantilla? Lo que está claro, es que una plantilla ligera pesa entre 12 y 14 gramos. Una de tipo estándar está en torno a los 25. Por tanto, ¿es este aspecto (desaparición de plantilla y rascar gramos) perceptible y asumible (en términos de comodidad) para el grueso del público? No, en mi opinión.

Me interesará conocer las sensaciones en profundidad y durante espacios prolongados de tiempo que comporta de la carencia de dicha plantilla, pues al calzarlas noté bastante presión en el puente. Necesito más tiempo en ese sentido.

A pesar de ello, la zapatilla puede acoger plantilla personalizada. De hecho, el propio Tofol suele utilizar ortopédicas.

Pocos modelos con un claro propósito

Como comentaba el propio Tofol Castayer, “buscábamos que con 2 modelos como máximo pudiéramos abarcar al mayor número de corredores y pruebas”.

Si lo han conseguido, pensando especialmente en el público general, es algo que veremos cuando realmente podamos probarlas y someterlas a test.

De lo que estoy seguro, es que la acogida por parte del público va a ser buena, a pesar de los 180€ que tendrán que desembolsar por ellas, quizá más por el QUIEN (el proyecto de Kilian, detrás, con su historia), que por lo que ES (percepción del corredor pragmático y menos pasional).

Conclusión

En mi opinión personal, y como se lo hice saber a la CEO y responsables de NNormal, es un modelo que si lo hubiese visto en cualquier otro stand, de cualquier otra marca, me habría pasado totalmente desapercibido. Por lo menos, en lo estético. 

Esto no es malo en absoluto, me refiero únicamente a que su sobriedad estética no anima a la alegre y deliberada contemplación, o por lo menos, no para un público más generalista.

En lo técnico, lo habría apreciado, sin duda. Pero reconozco, que si suscita tanto interés, es porque Kilian está detrás de la marca y del producto. 

Al final, es un modelo al que asemejo a una ramificación o árbol genealógico. Es decir, es un producto totalmente sinérgico (Vibram, Matryx, ..) a pesar de que sus componentes por separado pareciera que nada tiene en común, pero que en conjunto “casan” muy bien, y del que no se puede extraer de forma porcentual cualquier concesión a una supuesta superioridad. 

Todo suma en estas NNormal, pero no sabemos quién suma y en qué grado lo hace realmente. 

Cuando esto sucede, el conjunto promete.

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