Surippa, una chanclas muy relajantes
las chanclas Surippa, ofrecen sensaciones relajantes

Que en verano la actividad deportiva -en parte- disminuye, es un hecho. Los desplazamientos, compromisos y obligaciones (que alguna se mantiene en vacaciones), además del modo «relax» que la mente adopta durante los días de asueto, hace que posiblemente los entrenos se reduzcan.

Otro «efecto vacaciones», es la indumentaria que adoptamos como oficial para estos días. Esto es: bermudas y chanclas (con calcetines, ¿en serio?). La sensación de frescor que obtenemos con ese calzado, es inigualable. Por tanto, ¿por qué no prestar algo de atención a la hora de escoger un elemento, que va a estar muchas horas en nuestros pies?

Nada nuevo bajo el sol (de verano)

¿Quién no recuerda aquellas revistas en los quioscos, con las primeras calores, presentadas sobre un enorme cartón, que contenía unas chanclas de regalo? Ahhh, aquellos veranos, que por cierto, nos recuerdan cual azote, nuestra niñez y sobremesa en blanco y negro.

Bien es cierto, que poco han cambiado la mayoría de chanclas en ¿20, 30 años?. Afortunadamente siempre hay alguien capaz de darle una vuelta a cualquier cosa, por simple que parezca. En el caso de la marca española Surippa, se ha centrado en ofrecer amortiguación y confort, en un producto que históricamente ha presumido de una simplicidad extrema.

Rehacer lo simple

Ponerle un palo a un trapo para limpiar el suelo sin agacharse. Poner -también- un palo a un caramelo para degustarlo con comodidad. Las cosas simples no son baladí. Nunca lo han sido.

Pero, ¿qué hacer con una chancla?. En Surippa pensaron cómo podían convertir ese elemento, en algo realmente confortable, que pudiésemos llevar durante períodos prolongados, y que su uso fuese agradable, tanto en la primera puesta, como durante su uso. La marca lleva desde 1965 fabricado calzado, por lo que algo se les ocurriría.

Así pues, desarrollaron una tecnología propia, posteriormente patentada, a la que denominaron Dynergy. Este diseño ofrece unos beneficios únicos conseguidos gracias al software de diseño e impresión 3D de alta definición. Con ello se logra una mediasuela (bloque principal de espuma que hace de amortiguación), en la que llaman la atención por encima de todo sus «escamas», u ondas superpuestas. Con este diseño, se logra un producto un 30% más flexible que las chanclas tradicionales, que además reduce hasta un 30% la energía que absorbe el pie, según nos indica la propia marca.

Este diseño, que se puede ver en la imagen que acompaña el texto, favorece la adaptabilidad de la zapatilla a nuestro pie, prácticamente independientemente de si tendemos a pronar o supinar. Ojo, no ofrece ningún tipo de corrección, simplemente se adapta a la forma del pie. Conviene puntualizar esto.

Surippa, una chanclas muy relajantes

Sensaciones

Más allá de los resultados que arrojó el estudio de la marca (validado con los estudios del centro INESCOP), y que ojo, están muy bien, son las sensaciones. Siempre digo, que lo que percibimos es lo que vale. Es lo que determinará que continuemos utilizando el producto, o que acabemos abandonándolo, regalándolo o tirándolo.

En este punto, reconozco que a la mínima que me es posible, me calzo las Surippa. Y es que no es solo la amortiguación que ofrecen -que también-, sino la agradable sensación de tener un masaje permanente en la planta del pie cuando caminas.

Otro detalle curioso, es que ponérnoslas es extremadamente suave, pues nuestro pie se desliza sobre las ondas, por lo que no hay demasiada oscilación al caminar, ya que si tiramos el pie hacia atrás, esas mismas ondas, se «levantan», y producen un efecto retención (¿recuerdas el comportamiento del terciopelo?, pues lo mismo).

No es un producto pesado, ni mucho menos. O no mucho más que las chanclas tradicionales. Además, la suela no es tan deslizante como en las chanclas tradicionales, pues algunas de ellas, tienen tendencias asesinas para con sus dueños. Están disponibles en varias combinaciones de colores, tanto en los tirantes (naranja, coral, aguamarina, azul, blanco y negro), como de la mal llamada suela (realmente se denomina mediasuela), pues la tenemos en negro o blanco.

Si he de ponerle alguna pega, especialmente si las utilizamos en exterior, es que tendremos que llevárnoslas a la ducha en algún momento para quitar la suciedad que se introduzca entre sus ondas amortiguantes. Pero es una tarea que acato con agrado, en virtud de los beneficios que me ofrece.

El precio oficial es de 39’99€, y se entrega en un packaging sorprendente: una bonita caja negra, donde las chanclas reposan ampliamente, y una bolsita para transportar nuestras Surippa Comfort. Está claro que los detalles se han cuidado con esmero.

En resumen, un producto ideal para después de un buen entrenamiento, para dar libertad al pie, sentirnos frescos y disfrutar de esa curiosa sensación de masajeo en la planta del pie.

Una sugerencia a Surippa: ¿qué tal un modelo con un perfil algo más alto, en una espuma un pelín menos densa, y quizá con un diseño más tipo zueco, que sujete mejor el empeine? Ahí lo dejo….

Página oficial de la marca: surippa.es

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