La polémica Ultra Trail de 18000 euros

La Hihgland Kings en Escocia, la ultratrail de lujo, levantó críticas y curiosidad en el mismo momento en que se supo de ella.

No es usual que una carrera de larga distancia te agasaje con prebendas de la manera en que lo hace esta elitista carrera, cuya inscripción roza los 18000 euros.

¿Qué puede ofrecer una organización, para que te cobren por ella, lo mismo que unas vacaciones en familia sin privarse de nada durante un mes?

Que no se respire pobreza

Aquí van algunos detalles, mitad excéntricos, mitad derroche con toda la cuerda dada; nada menos que una cena final en un castillo.

Finales de etapas con avituallamientos gourmet a cargo de cocineros con estrellas Michelín (esos inventos culinarios con nitrógeno, reducciones, decostrucciones y escerificaciones para el estómago, no lo veo…)

También cuentan con los mejores (según la organización) fotógrafos para dejar constancia de que su dispendio ha valido la pena: “mira que cara de sufrimiento tenía aquí”, versus: “aquí disfrutando de la cena con los chefs”, con selfie mediante, of course.

¿Compatible? Sí, si lo puedes pagar. 

Y porque nada motiva más que estrenar ropa y equipamiento, la carrera te suministra el material para la carrera.

Y es que los 40 participantes, también estrenarán un reloj Garmin valorado en unos 1300 euros, con el track de la carrera introducido (ojo a este detalle, que luego vuelvo a él).

Es decir, pone en bandeja justamente todo lo que no ha de hacerse en una carrera, esto es: estrenar NADA.

Para que los adinerados deportistas lleguen a la cita en óptimas condiciones, cuentan con un programa de entrenamiento de ¡7! meses (ahí hay pasta) a cargo de un reputados corredores de élite, nutricionistas, fisioterapeutas y mentores (esto último me pide emoticono).

En fin, todo un derroche de imaginación y medios para justificar esa abultada inscripción, en la que solo corredores de saneada cuenta corriente podrán disfrutar.

Una experiencia “inmersiva”, según la organización. Inmersiva en el bolsillo del participante,  sin duda.

Y con ella, llegó la polémica

Pero la enjundia del tema, la polémica ha llegado, cuando la organización ha procedido al marcaje de la prueba, ya que a pesar de -según parece- ser pintura biodegradable, la agresión visual es evidente, con marcas en chillón color amarillo.

¿Era necesario este marcaje tan agresivo? A tenor del inmenso peluco que lucían en la muñeca, no. 

Si llevan un GPS con suficiente autonomía (que la tiene), con cartografía (que la ofrece), y a los participantes se les presupone experiencia en esas lides (deberían), ¿a santo de qué se dedica la organización a grafitear donde les ha parecido conveniente?

Para este viaje, no hacían falta alforjas.

No parece estar justificado, ni la organización ha encontrado la forma de hacerlo, a pesar de intentarlo.

Definitiva, una carrera de 193 kms, dividida en cuatro días, para aquel que según el lema de la organización “corre como un guerrero, y recupera como un Rey”.

Pero… ¿a qué estamos, a setas o a Rolex? (anda mira, ni pintado me viene).

El debate, está servido.

Info de la carrera: Highland Kings

También te podría interesar: “Las carreras más extremas del mundo”.

Entradas recomendadas