Kilian Jornet gana la Hard Rock 100 dejando claro que es el Rey de la montaña
Kilian Jornet gana la Hard Rock 100 dejando claro que es el Rey de la montaña. Foto: @howiesternphoto

Después de que Kilian abandonase Salomon, una circunstancia que resultaba de lo más apetecible, era presenciar un duelo Jornet-D’Haene.

El viticultor francés, había sido su compañero de filas de Kilian.  Ya mantuvieron un interesante duelo en UTMB 2017, cuando ambos compartían logotipo.

Recuerdo la ovación de todo Chamonix celebrando la victoria de François, lo que no hizo sino corroborar, que los franceses, son muy “de lo suyo”.

Que el mejor corredor del mundo entrase en segunda posición, era lo propio -a su juicio-, pues es “l´espagnol”.

Hoy, con la victoria de Kilian en la Hard Rock 100, frente a su ex-compañero, y sin embargo rival, queda claro, por si alguien tenía dudas, que tenemos el privilegio de disfrutar de las gestas del mejor deportista de montaña de la historia.

Y por cierto, bien eso de disputar la carrera, a pesar de ir juntos muchos kilómetros. Ya cansan esas entradas con victorias compartidas.

A una carrera, se va a ganar. Cierto que hemos visto entradas pactadas, tanto de François, como de Kilian. Pero aquí se venía a ganar, y bien ganado.

¿Otro Kilian Jornet?

Que nadie se esfuerce en encontrar al “nuevo Kilian”, a su “sucesor”. Ya he leído repetidas veces esa frase, y no me vale. Es más, me da entre risa floja, y grima.

Kilian Jornet, no tendrá sucesor en lustros. Los que peinan canas, y los que desearíamos hacerlo, no lo veremos.

Kilian salió a la palestra en un momento en el que había pocos referentes. Internet no estaba tan desarrollado como hoy, y sin duda, de las redes sociales, nada se sabía.

Pero si había vídeos suyos en YouTube. Era impresionante ver lo que hacía “ese chaval”. 

Escribió su propia historia, a base de humildad, victorias, y una capacidad de aportar soluciones a la marca que creyó en él, de forma absolutamente virtuosa y magistral.

Da igual que corra Zegama (42kms) que la Hardrock (170kms). Sus conocimientos de la fisiología del deporte, acompañado de su capacidad de análisis, hace de él un deportista único.

Es como si un médico, fuese el mejor haciendo operaciones de cataratas, trasplantes de corazón, y encima, diseñase su propia máquina para hacer tomografías axiales.

Me da igual el consumo de oxígeno, las pulsaciones en reposo, y toda esa parafernalia, me da igual su Strava.

Lo que me vale, es que se conoce tanto y cree de tal forma en sus posibilidades, que es capaz de subir un marcha en cualquier tramo, y dejar a su perseguidor clavado.

Un auténtico virtuoso

Reconozco querido lector, que no he seguido esta carrera delante del ordenador. Me he ido enterando de la progresión de los puestos de cabeza por Twitter.

No pretendo por tanto,  hacer una crónica de la carrera ni nada por el estilo. Ya hay varias en la red de medios que las han hecho, y muy bien, por cierto. Pero ver la victoria de Kilian, ha corroborado lo que tengo asumido desde hace años; es un portento.

No sé si es una mutación, o si es virtuosismo. Quizás ambas cosas. Seguro.

Me viene a la mente su victoria en esta misma carrera, en 2017, cuando corrió 140 kms. con el brazo en cabestrillo. Ya me perdonarás, pero eso, no es Nnormal (¡que bien traído!). 

Si no estás tocado por la varita divina. Ni lo intentes.  Kilian campa como Pedro por su casa en el Olimpo de los Dioses. 

A fecha de hoy, quizá su Kriptonita fuese la picadura de una abeja, en UTMB 2018, donde acabó retirándose en el km. 92, a causa de la reacción sufrió.

La era «post-Salomon»

Si alguien pensaba que por salir de Salomon, iba a vagar por el desierto como los israelitas en el Viejo Testamento, obviamente se equivocaba.

Y esta nueva victoria, con su propia marca, no es sino una nueva ocasión para que el señor José Antonio Salomon, hoy tenga un cabreo del copón (yo lo tendría).

En fin, al igual, la cosa pasaba por cuidar más a los deportistas buenos, los que “hacen marca”, los que añaden valor, y además, ganan. Los que hicieron ganar prestigio a la marca, a la vez que engordaban el suyo. ¿Ego? Sí. ¿Pragtismo? También.

Al igual, el tema consiste en centrarse en lo que Salomon como marca, sabe hacer realmente, y consolidar el prestigio conseguido, en lugar de echarlo por tierra con nuevos personajes , más centrados en el humor -a quien le haga gracia-, y las redes sociales, con los reels y el dichoso TikTok, que en la proyección de marca.

Algunos lo dijimos, Kilian es el mejor, con Salomon, o sin Salomon.

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