Día mundial del corredor, 7 mitos a examen

Con motivo del Día Mundial del Corredor (1 de junio), Jussi Peltonen, investigador Senior del Centro de Investigación de Polar, nos ayuda a identificar y corregir siete mitos muy comunes en el running. Vamos con ellos.

1. Verdadero o falso: Correr es para todos

Verdadero. Excepto por motivos médicos o de salud previos, cualquier persona puede correr. Nuestros cuerpos están perfectamente preparados para correr. Los científicos estiman que hemos estado corriendo en los últimos dos millones de años.

Eso si, no todo el mundo está preparado para afrontar una maratón o cantidades elevadas de kilómetros. Correr requiere cierta capacidad muscular y, por tanto, las lesiones, el sobrepeso o la inactividad, pueden restringir esta capacidad para correr.

El truco está en controlar el ritmo. Es decir, cuando más rápido se corre, más demanda muscular existe. No cabe duda de que hay beneficios fisiológicos y psicológicos asociados a correr, que apoyan la idea de que los humanos hemos nacido para ello, y no para estar sentados delante del ordenador.
“Nuestros cuerpos están totalmente adaptados para correr. Comparado con otros animales, no somos muy rápidos, pero nos distinguimos en carreras de larga distancia. Como efecto colateral positivo, además de mejorar nuestra condición física, correr mejora nuestra habilidad para resolver problemas, favorece la creatividad y nos pone de buen humor,” comenta Jussi Peltonen, investigador Senior del Centro de Investigación de Polar.

2. Verdadero o falso: Los corredores no caminan, solo corren

Falso. Es erróneo pensar que, si caminas durante una salida de running, fracasas. Incorporar ejercicios de caminar en un programa de entrenamiento de running, aporta múltiples beneficios.
Para corredores avanzados, incorporar intervalos andando y largas caminatas, es un buen entrenamiento de recuperación.
Estas caminatas rápidas pueden ayudar a forjar resistencia y dar un descanso a músculos y articulaciones, aliviando el estrés a causa de correr.
Para personas que dudan acerca de su habilidad para correr, caminar es una excelente forma de iniciarse en el mundo del running. Solo requiere a dar un paseo y, en algún momento, correr durante unos minutos dejando que se aceleren las pulsaciones. En poco tiempo, correr parecerá más sencillo y las distancias, de forma paulatina serán más largas.

3. Verdadero o falso: El entrenamiento por frecuencia cardíaca solo es para “pros”

Falso. Puede parecer que entrenar por frecuencia cardíaca es complicado, y que solo los atletas profesionales (y los amantes u obsesos de los datos) pueden dedicar el tiempo necesario para notar los beneficios. Sin embargo, el entrenamiento por frecuencia cardíaca es muy simple.
Gracias a la popularidad de los relojes deportivos, corredores de todos los niveles pueden mejorar su estado físico y optimizar su rendimiento si entrenan teniendo en cuenta las pulsaciones.

Para ello solo hace falta un dispositivo que pueda medir la frecuencia cardíaca durante el entrenamiento. Para ello, es importante entender -y conocer- cuáles son las zonas personales de frecuencia cardíaca.

La primera cosa que hay que saber es que las zonas de frecuencia cardíaca se definen en relación a la frecuencia cardíaca máxima de cada individuo. Normalmente, no es difícil alcanzar las zonas 1-2 (50-70% de la FC máxima).

La zona 3 ya requiere algo más de esfuerzo, y las zonas 4 y 5 (por encima del 80%) están reservadas para entrenamientos interválicos. Ten en cuenta que una vez inicias el ejercicio, tu frecuencia cardíaca (FC) lo sigue con retraso. Esto significa que no puedes esperar que tu FC se ajuste en tiempo real al nivel de esfuerzo al principio del entrenamiento o en un intervalo.

Por eso es recomendable alcanzar tu zona de FC deseada al final del ejercicio o al final del intervalo.
El entrenamiento por FC te proporciona guías objetivas sobre la intensidad de tu esfuerzo; sabrás si estás forzando demasiado o si, por el contrario, no estás haciendo lo suficiente.

Cuando ajustas el nivel de esfuerzo con la FC, tendrás la certeza de que estás entrenando a la intensidad adecuada para ese tipo de entrenamiento.

4. Verdadero o falso: Tomarte unos días de descanso empeora tu estado de forma

Falso. Todo lo contrario a la creencia popular; descansar unos días de tu entrenamiento no tiene un impacto negativo en tu condición física. Hay estudios que demuestran que tres semanas de reposo absoluto en la cama suponen una reducción de un 15-25% de niveles de VO2máx.
A largo plazo, los días de recuperación y los días de descanso ayudan a mejorar nuestro estado de forma. Cuando practicamos deporte de forma regular, no podemos mantener siempre picos de forma elevados. El descanso es necesario.

Pensemos en los días previos a una carrera como una maratón. Entrenar de forma productiva requiere de ejercicios exigentes y altas intensidades, pero también de entrenamientos de baja intensidad y de días de recuperación.

Los días de descanso previenen el sobre entrenamiento y nos permiten una recuperación más rápida.

5. Verdadero o falso: Correr maratones es beneficioso para tu salud

Verdadero. Correr maratones es un reto muy grande a nivel físico (y mental), que en ocasiones lleva nuestro cuerpo al límite con el riesgo de sufrir lesiones. Pero a pesar de que el día de la carrera pueda ser potencialmente dañino, el estilo de vida que el corredor llevar para preparar una maratón lo convierte en un hábito saludable.
Si se sigue un plan de entrenamiento, el proceso de adaptación es muy beneficioso. Refuerzas tu musculatura y tus huesos, te mantienes en un peso saludable y tu trabajas sistema cardiovascular.

Además -muy importante también-, lograr grandes metas favorece tu autoestima y la confianza en ti mismo.
Sin embargo, uno no necesita correr una maratón para disfrutar de los beneficios del running. Hay estudios que muestran que los corredores tienen menos riesgo de sufrir muertes provocadas por enfermedades vasculares, que personas que no corren.

De media, incluso con solo correr 5 ò 10 minutos al día a baja intensidad (por encima de 6 min/km) está asociado a una clara reducción de mortalidad cardiovascular.
Y un apunte más: correr puede dibujar una sonrisa en tu cara: tras la mayoría de los entrenamientos de running (8 de 10 salidas), los usuarios de Polar afirman que se sienten entre “Genial” y “Fantástico”.

6. Verdadero o falso: Todo corredor se lesiona

Falso. Es cierto que los corredores son propensos a sufrir lesiones como fascitis plantar, pero hay estrategias que demuestran cómo se pueden prevenir lesiones provocadas por el running.
Entrenamientos de fuerza, ejercicios de movilidad e incrementar la intensidad de los entrenamientos, pueden reducir los riesgos de lesión.

Los corredores que se inician deben asegurarse de no entrenar demasiado y dejar tiempo suficiente entre sesiones para que sus cuerpos de adapten al estrés causado por el running.

7. Verdadero o falso: Correr con el estómago vacío es una buena idea

Verdadero. Para los corredores, la comida es energía. Lo que un corredor come antes de un entrenamiento, tiene impacto en su rendimiento. Esto no significa que un corredor deba ingerir carbohidratos antes de cada entrenamiento.

Correr con el estómago vacío enseña al cuerpo cómo utilizar otras fuentes de energía. En vez de utilizar siempre reservas de glucógeno, el cuerpo aprende a obtener la energía que necesita a través de los ácidos grasos.

Al correr el cuerpo se calienta (por eso sudamos) y las digestiones incrementan la producción de calor todavía más. En un día caluroso, ir a correr con el estómago vacío puede ayudar a combatir el calor.

Sin embargo, correr con las reservas de glucógeno agotadas, dificulta los entrenamientos de running de calidad o de alta intensidad, como los intervalos. Por eso, correr con el estómago vacío debe ser una buena idea solo para sesiones de recuperación de baja intensidad y salidas suaves.

Más info en: Polar.es

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