¿Cuál es la diferencia entre running y trail running?
¿Cuál es la diferencia entre running y trail running? La estructura de las zapatillas, va a marcar serias diferencias

Nuestro lugar de residencia y el día a día en el ámbito laboral y familiar, va a determinar en gran medida el medio en el que salimos a correr y el tiempo que le dedicamos.

Vivir en una gran ciudad, dificultará el acceso a la montaña si queremos evitar desplazamientos, y optimizar el tiempo agendado para la práctica de nuestra actividad favorita.

Si por el contrario, vives en una zona rural, va a ser algo complicado contar con muchos kilómetros de pavimento o asfalto.

Por lo tanto, ¿necesitamos un equipamiento específico para cada modalidad? Es decir, es necesario tener unas zapatillas determinadas si corremos por asfalto (o en ciudad, por ejemplo), y otras diferentes si lo hacemos por caminos rurales, pistas agrícolas, o montaña (trail running)?

Veamos qué aspectos clave diferencian una actividad de otra.

El calzado, elemento esencial

Ya te adelanto que las zapatillas para ambas actividades son totalmente diferentes. Ahora bien, si tienes (o quieres tener) un único par, ¿puedes salir a correr indistintamente en asfalto o por montaña?

La respuesta es sí. Poder, se puede. Pero (sí, lo siento, hay un “pero”) para hacerlo con mayor comodidad y garantías de tener una mejor experiencia, lo ideal es tener dos modelos claramente diferenciados.

Zapatillas para montaña

La zapatilla de trail running, tiene un aspecto más contundente. Es algo más aparatosa, y generalmente, en igualdad de gama respecto a la de asfalto, es más pesada. 

En este tipo de calzado, disponemos de mayor protección en la puntera (para mejorar la defensa ante impactos de piedras y raíces), una suela con unos tacos mucho más agresivos y prominentes, además de una serie de refuerzos en todo el perímetro de la zapatilla.

Otra característica de una zapatilla de trail, es que es habitual que dispongan de zonas de drenaje para evacuar el agua que pueda introducirse en la zapatilla a causa de la lluvia, o cruces de ríos, con el objetivo de facilitar el secado interior y del propio pie.

Zapatillas para asfalto

Las zapatillas de running “a secas”, o de asfalto, siempre tendrán un aspecto más limpio y minimalista, acordes con la tendencia actual, donde toda la parte superior (upper) carece de costuras, y las marcas de forma casi unánime tienden a basar su diseño en líneas más depuradas, en parte, enfocadas a obtener mejor adaptabilidad, mayor simplicidad visual y menor peso.

La suela en ocasiones, la forman pequeñas porciones de caucho colocadas estratégicamente en zonas de mayor abrasión o impacto. De forma que el peso del conjunto se ve claramente reducido.

Zapatillas «híbridas»

Ten en cuenta, que situadas en un término medio entre la zapatilla de asfalto y la de montaña, encontramos las zapatillas “door to trail” (la nomenclatura resulta elocuente: «de casa, a los caminos»), también conocidas como híbridas.  

Es decir, modelos con algo más de protección en la cubierta (se suelen utilizar materiales termoplásticos), y un taco algo más acentuado que las de asfalto, sin llegar a la agresividad en ocasiones extrema de las de montaña.

Estos modelos nos permiten rodar por asfalto sin un gran lastre en lo que se refiere al peso, ni una excesiva fricción causada por unos tacos innecesarios, que sin embargo, sí nos van a permitir trotar en zonas rurales de escasa dificultad y sin grandes desniveles.

Es una muy buena opción cuando únicamente quieres un solo par de zapatillas, y te mueves entre los dos tipos de terreno.

Si necesitas más información, en este artículo, te explico cómo escoger tus zapatillas de running.

Sistemas de porteo: mochilas y cinturones

Para correr en la ciudad, raramente necesitarás llevar más que las llaves y el DNI (por cierto, totalmente necesario, aunque sea en forma de fotocopia plastificada).

Mi recomendación -por experiencia-, es que utilices un cinturón portaobjetos. Es un elemento que se ha convertido en imprescindible para mi, tanto en rodajes por ciudad, como en montaña.

¿Qué beneficios proporciona un cinturón? Este tipo de productos puedes encontrarlos en una franja de precios que va de los 18 hasta los 45 euros. Permite transportar desde lo mínimo indispensable para salidas cortas, hasta un completo equipo de nutrición, bastones para trail running plegados, el dorsal si estás en carrera, teléfono e incluso bidones blandos de una capacidad de medio litro de líquido.

Por tanto, es un sistema totalmente versátil que si sabemos escoger correctamente, nos va a permitir acometer un sinfín de actividades y situaciones.

Para sacarle el mejor partido, es imprescindible que el ajuste sea óptimo, de modo que el rebote sea inexistente. Te aseguro, que si lo pruebas, llegará a ser tan indispensable como tus zapatillas.

¿Debería utilizar mochila?

En cuanto a las mochilas o chalecos, son totalmente recomendables para montaña, e imprescindible si quieres ser autosuficiente en lo que respecta a la hidratación para no depender de fuentes. 

Además, hay tal cantidad de tamaños y capacidades (desde los 2 litros de porteo, hasta los 15 litros e incluso más) que encontrarás exactamente aquel modelo que mejor se adapta a tus necesidades.

Con este tipo de mochilas (denominadas habitualmente chalecos), puedes llevar ropa de abrigo e impermeable si la meteo se presenta inestable, o un frontal, si piensas alargar la salida (y por supuesto, la manta térmica, que nunca debería faltar).

Es un elemento que en entrenos o salidas en ciudad carece de sentido, pues nos movemos en un entorno más controlado, donde no estamos tan expuestos a las inclemencias.

En resumen, deberíamos adecuar nuestro equipamiento al entorno, actividad y duración de la misma.  Actualmente, gracias a la gran variedad de marcas y modelos, no te será difícil encontrar un producto resolutivo, a un precio razonable. 

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