9 trucos para correr con alergia al polen

Con la primavera llegan los síntomas alérgicos ocasionados por el polen en suspensión. Suelen causar reacciones inflamatorias en distintas partes del cuerpo: ojos, nariz, garganta, pulmones y cutáneas.

Los corredores, durante el esfuerzo requerimos de grandes bocanadas de aire. A continuación, os dejo nueve consejos para seguir corriendo o con nuestra actividad física habitual.

1. Medicación

Consulta con tu médico de cabecera cuáles te pueden ayudar y si sufres alguna alergia, quizás necesites algún broncodilatador (recuerda que, en alto rendimiento, el consumo de estos medicamentos tiene que ser comunicados a tu federación deportiva).

2. Gafas y gorra

Las gafas nos evitarán que entren grandes partículas en los ojos, muchas veces muy molestas incluso para los que no sufren alergias. La gorra nos evitará que se enganchen estas medianas y pequeñas partículas en el pelo.

Además, empieza a apretar el sol y el calor, tanto las gafas de sol como la gorra nos ayudarán en el confort visual y térmico y evitarán un desgaste físico extra.

3. Buena respiración

En caso de alergias, es recomendable usar la nariz para inspirar, pero seamos realistas, la nariz va a estar muy taponada y nos va ser casi imposible hacer la inspiración sólo por la nariz, así que la mayor parte del aire debe entrar por la boca.

Suelta tanto aire como puedas, pero sin forzar, no busques una contracción de todo el tórax, colapsaras los pulmones que ya están en una situación delicada.

4. Modela los ritmos de entrenamiento

Tus pulmones estarán en una situación de broncoespasmo, es decir encogidos. Les costará expandirse debido a la inflamación y lo harán más lentamente, así que habrá que moderar el ritmo, sobre todo los primeros kilómetros para que puedan empezar a trabajar sin ir demasiado forzados. Si vas demasiado ahogado baja la intensidad del entrenamiento.

5. Días de lluvia y viento

¡Aprovecha estos días en los que da más pereza entrenar! Tanto la lluvia cómo el viento, incluso las horas posteriores nos dejarán una atmosfera mucho más limpia de partículas alergógenas. Los días más secos y calmados no van a ser tan buenos.

6. Lugar de entrenamiento

Busca un buen sitio para entrenar. Hay que evitar entrenar en zonas demasiado boscosas o con arboles y vegetación que expulse demasiado polen. Localiza estas zonas que debes evitar.

Procura entrenar en zonas aireadas. Entrenar al interior en cinta puede evitar grandes concentraciones de polen en el ambiente, pero allí el aire acostumbra a estar menos renovado y tampoco favorecerá a la respiración.

7. Alimentos anti-inflamatorios

Tenemos algunos alimentos y extractos naturales que nos ofrecen un importante efecto antihistamínico, antinflamatorio e inmunitarios.

El té verde y la ortiga infusionados. La alfalfa y el tomillo como infusión, pero también como condimento. La cúrcuma y el jengibre también para condimentar platos.

Los prebióticos como la alcachofa o la cebolla y probióticos cómo la espirulina y el yogurt.

8. Una buena ducha, para limpiar bien el polen que te quede enganchado

No te demores demasiado para darte una ducha. Todas las partículas que se han pegado en tu pelo, en el sudor de tu cuerpo debe ser eliminado cuanto antes para evitar más reacción inflamatoria. Así mismo, limpia toda tu ropa, aunque no esté sudada mejor echarla a la lavadora.

9. Ropa limpia

Al igual que la ropa sudada va directa a la lavadora, si has usado alguna chaqueta o pantalón para calentar o enfriar, aunque no esté sudada será mejor que también vaya a la lavadora. Evita dejarla de nuevo en el armario para que no “contamine” con polen otra ropa limpia.

Oriol Vilaplana, col.6253

Más info: Clínica Miostaf

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