
La marca española renueva la Joma TR-5, su zapatilla de trail para corredores que afrontan muchas horas en la montaña. Desarrollada con la participación de Miguel Heras, esta nueva versión busca reducir el peso y mantener la comodidad, la protección y la estabilidad. Su propuesta se dirige especialmente a quienes preparan pruebas de 100 kilómetros y 100 millas, donde el comportamiento del calzado cobra importancia a medida que aparece el cansancio.
El desarrollo parte de una necesidad concreta: conseguir que la zapatilla siga resultando cómoda cuando los kilómetros se acumulan. En estas distancias, la elección del calzado va más allá de las sensaciones de los primeros minutos. La amortiguación, el ajuste y la seguridad de los apoyos tienen que acompañar al corredor durante horas, sobre superficies cambiantes y con una fatiga cada vez mayor.
La experiencia de Miguel Heras en el desarrollo
Miguel Heras ha colaborado con el equipo de desarrollo de Joma para trasladar al modelo las necesidades que aparecen en las carreras de larga distancia. Su aportación se ha centrado en situaciones habituales de competición, como los apoyos repetidos, los cambios de terreno y la importancia de mantener el pie cómodo. El trabajo se ha realizado dentro del J Lab, donde la marca desarrolla sus productos.



«En ultra no busco la zapatilla más reactiva. Busco una que sea cómoda y estable, y que me transmita seguridad para centrarme solo en correr. Eso es lo que hemos trabajado en la TR-5», explica Heras. Sus palabras resumen el planteamiento del modelo: ofrecer una pisada que permita avanzar con confianza cuando la carrera se alarga y las piernas empiezan a acusar el esfuerzo.
Amortiguación y protección para acumular kilómetros
La nueva TR-5 incorpora una mediasuela Phy+, una espuma ligera que tiene como función amortiguar los impactos y suavizar la pisada. Esta pieza forma parte del trabajo de reducción de peso del conjunto. El objetivo de Joma es aligerar la zapatilla y conservar el apoyo y la comodidad que necesita un corredor durante una prueba de muchas horas.
En la parte superior, el sistema Joma Sportech utiliza refuerzos unidos mediante calor para favorecer el ajuste y reducir los puntos de roce. La puntera también cuenta con un refuerzo destinado a proteger el pie frente a los golpes con elementos del terreno. Ambos recursos responden a dos exigencias de las largas distancias: sujetar el pie y limitar las molestias que pueden aparecer con el paso de las horas.
Suela Joma Grip y tacos de 3,5 milímetros
La suela combina el compuesto Joma Grip, probado en el laboratorio INESCOP, con tacos de 3,5 milímetros. Esta construcción está orientada a proporcionar agarre en terrenos irregulares y acompañar los ritmos propios de la ultradistancia. Con estas características, la TR-5 se presenta como una opción para corredores que dan prioridad a la comodidad, la amortiguación y la estabilidad al preparar sus retos de larga distancia en montaña.