
El mediofondista británico Josh Kerr se ha marcado un objetivo tan ambicioso como simbólico: batir el récord del mundo de la milla. Lo hará el próximo 18 de julio de 2026 dentro de la Diamond League de Londres, en un intento que ya tiene nombre propio: Project 222.
El reto es claro: completar la distancia en 222 segundos, es decir, en 3:42.00, rebajando así la histórica marca de 3:43.13 que posee Hicham El Guerrouj desde 1999. Un registro que lleva más de 25 años resistiendo y que se ha convertido en uno de los grandes iconos del atletismo mundial.
Kerr no solo busca el récord. Quiere hacerlo en casa, en un escenario de máximo nivel competitivo, y devolver al atletismo británico un logro que lleva décadas fuera de sus fronteras. “Se trata de aceptar la presión, exponerte y descubrir hasta dónde puedes llegar”, ha explicado el propio atleta.
Equipamiento Brooks bate récords
Detrás del intento hay un trabajo conjunto con Brooks Running, su patrocinador, que ha desarrollado un equipamiento totalmente personalizado. Las zapatillas de clavos se han diseñado específicamente para su forma de correr, con una combinación de amortiguación avanzada, placa de carbono ajustada al milímetro y un ajuste que busca máxima seguridad en carrera.
Además, Kerr contará con un speed suit único, creado para optimizar la aerodinámica y la regulación térmica durante esos poco más de tres minutos de esfuerzo máximo. Todo está pensado para un único momento: una milla perfecta.
El trabajo va más allá del material. El Brooks Run Research Lab ha acompañado al atleta con análisis centrados en descanso, hidratación y recuperación, integrando cada detalle en un sistema global de rendimiento.
Kerr, campeón del mundo de 1.500 metros en 2023 y doble campeón mundial indoor de 3.000 metros, afronta así uno de los mayores desafíos de su carrera. Un intento que no solo busca un récord, sino redefinir los límites de la milla.