
Durante años, Joma en el trail ha estado un escalón por detrás respecto a muchas de sus rivales en el agarre. La marca española lleva fabricando modelos muy competitivos en amortiguación, estabilidad y relación calidad-precio, pero muchos corredores seguían echando de menos un compuesto que ofreciera un plus de confianza cuando el terreno se complicaba. Con Joma Grip, la marca intenta cambiar esa percepción.
Después de probarlo en las Joma TR-6, la sensación es que estamos ante la evolución que realmente modifica el comportamiento de la zapatilla y que necesitaba la marca española para dar un gran paso adelante
Un compuesto pensado para correr rápido… y con confianza
Joma Grip sustituye al histórico compuesto Durability en los modelos de mayor rendimiento de la gama TR. Mientras Durability estaba claramente orientado a ofrecer la máxima resistencia al desgaste, Joma Grip busca un equilibrio mucho más ambicioso entre adherencia y durabilidad, algo que la propia marca ha validado mediante ensayos realizados por el centro tecnológico INESCOP antes de llevar el compuesto a competición ¿Se nota realmente? Tras probarlo, lo aseguramos: Sí


No es de esas tecnologías que necesitas cientos de kilómetros para apreciar. Desde las primeras salidas transmite una sensación distinta. Donde antes había que medir un poco más cada apoyo, ahora puedes correr con bastante más decisión. Y os lo dice alguien que neecsita un extra de agarre para correr con cierta confianza No significa que convierta cualquier supercicie en terreno 100% -ningún compuesto lo hace-, pero sí reduce esa incertidumbre que aparecía en generaciones anteriores.

Bajadas: donde más convence
Si hay un terreno donde más hemos notado la diferencia es bajando. En descensos técnicos la zapatilla ofrece un apoyo muy sólido y da la sensación de que el pie permanece «pegado» al terreno durante más tiempo. Eso se traduce en algo muy sencillo: puedes dejar correr la zapatilla con más confianza y concentrarte menos en evitar resbalones. Para un corredor de montaña esa seguridad acaba suponiendo también menos desgaste físico y mental.
Después de probar las Joma TR-6, creemos que Joma Grip es probablemente la mejora más importante que ha introducido Joma en su gama de trail en los últimos años. No porque tenga el mejor agarre del mercado en cualquier circunstancia, sino porque elimina uno de los pocos aspectos donde la marca todavía tenía margen de crecimiento.

Hoy las Joma TR-6 ya no destacan únicamente por su comodidad, su amortiguación o su precio. También transmiten una confianza en terrenos técnicos que antes no asociábamos tan claramente a las zapatillas de trail de Joma. Este modelo representa la apuesta más ambiciosa de la marca para quienes buscan rendimiento en competición y entrenamientos rápidos de trail. Combinan una mediasuela reactiva, placa de carbono y un chasis diseñado para favorecer una transición ágil, pero donde realmente marcan diferencias respecto a generaciones anteriores es en la suela. La incorporación de Joma Grip consigue que todo ese potencial pueda aprovecharse con mayor confianza, especialmente cuando el terreno se vuelve técnico.

Después de correr con ellas, la sensación es la de una zapatilla rápida, estable y mucho más segura en los apoyos. En subidas ofrecen una excelente tracción, mientras que en las bajadas permiten correr con más decisión gracias a una adherencia muy consistente. Si las anteriores TR destacaban por su relación calidad-precio, las TR-6 dan un paso adelante para competir de tú a tú con modelos de referencia en el segmento de las zapatillas de trail de alto rendimiento. Y eso, para quien corre por montaña, es una diferencia mucho más importante de lo que puede parecer sobre el papel.