
Cuando hablamos de alimentación durante el ejercicio, generalmente nos vienen a la cabeza los geles como opción de intraentrenamiento. Pero la realidad es que no existe una única forma de alcanzar los carbohidratos que necesitamos durante un entrenamiento o una competición.
Precisamente ahí es donde me parece interesante la HIGH FRUCTOSE GUMMY BAR de 226ERS. Es una barrita con textura de gominola que aporta una cantidad muy elevada de carbohidratos en un formato diferente, fácil de dividir e interesante para combinar con geles, bebidas deportivas u otras fuentes de energía. Después de varias horas entrenando, cambiar de textura puede hacer que seguir comiendo resulte mucho más fácil que depender siempre del mismo formato.
Y esto es precisamente lo que me gusta de 226ERS: que no se limita a ofrecer más productos, sino que amplía las herramientas que tenemos para cubrir nuestros requerimientos de carbohidratos durante la práctica deportiva. Al final, no a todo el mundo le funciona el mismo formato, y disponer de más opciones facilita individualizar la estrategia nutricional según el deporte, la duración del esfuerzo o la tolerancia digestiva de cada persona.

Cada unidad de 60 g aporta 46 g de carbohidratos, una cantidad muy elevada para un formato masticable.
Para ponerlo en perspectiva, equivale aproximadamente a dos barritas deportivas convencionales o incluso a dos dulces o bocadillos de guayaba, una opción muy utilizada últimamente por deportistas tanto antes como durante los entrenamientos. La gran diferencia está en la composición.
Al igual que los geles HIGH FRUCTOSE de la marca, utiliza una relación glucosa:fructosa de 10:8, una combinación especialmente interesante cuando buscamos ingerir cantidades elevadas de carbohidratos durante esfuerzos prolongados.

¿Por qué? Porque la glucosa y la fructosa utilizan transportadores intestinales diferentes (SGLT, GLUT 1, GLUT 2, GLUT 3 y GLUT 4 utiliza la glucosa VS GLUT5 la fructosa), lo que permite aumentar la cantidad de carbohidratos que podemos absorber por hora y, en muchas personas, mejorar la tolerancia digestiva cuando necesitamos acercarnos a los 60-90 g/h.
Eso sí, tampoco hay que obsesionarse con los famosos 120 g por hora que tanto vemos últimamente en redes o en nuestro entorno. Esa estrategia está pensada para contextos muy concretos y deportistas muy entrenados. Para la mayoría de corredores que afrontan pruebas de más de dos horas, moverse alrededor de 60 g/h ya supone una estrategia muy sólida para retrasar la depleción del glucógeno muscular y facilitar la recuperación posterior.
Textura y sensaciones
Una de las cosas que más me ha gustado es la textura. Tiene una consistencia gelatinosa que facilita bastante la masticación y la digestión. Además, al ser una pieza grande, puedes partirla fácilmente e ir consumiéndola poco a poco durante un entrenamiento. También es una opción perfecta para antes de entrenar cuando tienes poco tiempo disponible.
Los cuatro sabores me han parecido agradables:
- Banana (100 mg de sodio)
- Lime (100 mg de sodio)
- Cherry (100 mg de sodio + 100 mg de cafeína)
- Salty Caramel (250 mg de sodio)
Especialmente interesante me parece la versión Salty Caramel, ya que esos 250 mg de sodio pueden ayudar a cubrir parte de las pérdidas por sudor, especialmente si eres de los que suda mucho, te cuesta tomar cápsulas de sales o simplemente prefieres integrar el sodio dentro de la propia estrategia de alimentación.
Además, todas las variedades son veganas e incluídas en la Cologne List, un punto interesante para quienes buscan suplementos con controles adicionales.

¿Cuándo las utilizaría?
Personalmente, creo que donde más sentido tienen es en deportes donde el ritmo permite masticar con cierta comodidad.
Las usaría especialmente en:
- Ciclismo.
- Trail running.
- Tramos de bicicleta en triatlón.
- Transiciones donde necesitas comer algo rápido.
- Rodajes muy suaves donde masticar no supone un problema.
- Justo después del calentamiento, antes de empezar unas series de calidad.
- Pruebas por relevos o de larga distancia para alternar con geles y no depender siempre del mismo formato.
- Backyard Ultras durante los momentos de parada.
- Como preentreno cuando sales muy temprano o justo después de trabajar y tienes poco tiempo para comer
En cambio, corriendo por asfalto a ritmos altos probablemente seguiría priorizando un gel, simplemente porque resulta más fácil de consumir sin alterar la respiración.
Mi opinión
Creo que la HIGH FRUCTOSE GUMMY BAR es una de las innovaciones más interesantes que ha lanzado 226ERS últimamente. Si créetelo. No porque sea una gominola, sino porque consigue algo que pocas opciones del mercado ofrecen una gran cantidad de carbohidratos en un formato masticable, con una composición muy bien pensada para esfuerzos de larga duración.
Además, permite variar la estrategia nutricional durante una competición / entrenamiento. Como ya dije al principio, en entrenamientos largos o competiciones, cambiar de textura puede hacer mucho más fácil seguir cumpliendo los objetivos de carbohidratos por hora.
Al final, como ocurre con cualquier suplemento deportivo, no existe una opción perfecta para todo el mundo. Pero si eres ciclista, triatleta o corredor de trail —o simplemente buscas una alternativa para no depender únicamente de los geles—, me parece una opción muy interesante para tener en cuenta.